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  • La Regalía Feliz

    La Regalía Feliz

    Una historia basada en ollas de la vida real

    Varias regalías pascuales caminaban juntas a las casas a las que les tocaba ir. Muy animadas, conversaban en el camino.

    — ¿Qué creen que harán con nosotras?

    — ¡Nos volveremos regalos para los niños! Ya me imagino esas caritas — sonríe la primera.

    — Yo quiero que nos usen para comprar la pinta navideña. — coquetea otra mientras da una voltereta.

    — Que pueda pagarles unas vacaciones.

    — ¡Ojalá que me usen para tener un mejor año nuevo!

    Así iban detallando sus esperanzas de llevar alegría y felicidad a los hogares.

    Pronto llegaron al caserío donde serían recibidas y decidieron separarse para cumplir su misión de llevar alegría a las familias, pero acordaron reunirse luego en la calle central.

    Una a una, cada regalía se despidió de las demás y fue entrando a la casa que le tocaba.

    Todas tenían una mezcla de emoción y esperanza.


    La primera encontró la puerta entreabierta. La sala se notaba triste, húmeda y solitaria. Por fin, desde el fondo del pasillo, una voz exclamó:

    — Ah, llegó la regalía. Se va entera a pagar las tarjetas.

    La segunda entró sin hacer ruido, vio las paredes descascaradas y una situación de mucha estrechez.

    — Los chelitos que me traes son del prestamista que me tiene amenazao. — dijo un hombre, desalentado.

    La tercera encontró a una mujer lavando ropa a mano, pues su lavadora se había dañado.

    — Yo quería darme un gustico, pero tendrás que comprarme una lavadora nueva. — dijo la mujer.


    Una a una, las regalías salían de las casas donde habían entrado minutos antes llenas de ilusiones.

    Todas estaban tristes y llevaban bajo el brazo las encomiendas que les habían asignado. Se juntaron en la calle a compartir experiencias.

    — Deudas. Vuelvo al banco a pagar tarjetas de crédito.

    — A mí me toca ir al bolsillo de “Pepelo el prestamista”.

    — Y yo tengo que ir a comprar una lavadora, ¡oye eso!

    — ¡Qué mal, amigas! Tanto que queríamos ser un dinero feliz, pero solo llevamos un alivio pasajero.

    De pronto, se dieron cuenta de que faltaba una regalía del grupo. ¿Qué le pasó?


    La cuarta regalía también entró a una casa llena de precariedad y olla extrema. En todos los rincones se veían estados de cuenta, facturas pendientes de pago y actos de intimación.

    Pero al entrar, una mujer la recibió con alegría.

    — ¡Por fin llegaste! — dijo la mujer levantándose de un sofá remendado — . ¿Sabes? Yo debo mucho dinero, pero esta vez quiero usar el alivio que me traes de manera diferente.

    La regalía se sintió intrigada.

    La señora se acercó a la puerta para cerrarla. Invitó a su regalía a sentarse un rato.

    Por fin, la mujer habló:

    — Cada diciembre, cuando llega mi regalía de ese año, la mando entera a pagar mis deudas. Se siente bien porque puedo empezar el año sin deber tanto dinero. Pero me di cuenta de que enero me encuentra sin ni uno y desde que surge un problema, cataplúm, se lo cargo a la tarjeta y se vuelve deuda.

    — Así que esta vez voy a hacer un FIDEO — dijo la señora y la regalía frunció el ceño.

    — ¿Un qué? ¿Me vas a gastar comprando sopa ramen? — exclamó confundida la regalía.

    — No, no. Es una estrategia que leí en Sal de la Olla. Usaré 20% del dinero para empezar un Fondo de emergencias, con 25% abriré mi primera inversión. Voy a destinar 45% a atacar mis deudas y con el 10% que sobra me compraré algún regalo o antojo. — dijo la mujer, muy convencida.

    — ¡Eso es muy interesante! — exclamó la regalía genuinamente entusiasmada.

    — Eso creo — agregó la mujer — , porque aunque voy a seguir teniendo deudas en enero, estaré mejor preparada para EVITAR nuevas deudas. Y si me llega alguna emergencia, tendré un dinero que me permitirá suavizar el golpe.

    — ¡Y vas a invertir! ¡Ese es un paso gigantesco! — añadió la regalía totalmente eufórica.

    — Sí, porque solo cuando ponga mi dinero a producir más dinero estaré realmente dando los pasos correctos para salir de la olla. — agregó la señora.

    La regalía salió muy contenta y dejó a la señora con una sonrisa llena de esperanza. Pronto alcanzó a sus amigas que estaban preocupadas por ella.


    — Amigas, ¡me fue muy bien! — exclamó mientras casi tropezaba con el grupo.

    — ¡Cuenta! Estábamos preocupadas de que te hubiera secuestrado un atracador. — dijo una de las colegas.

    — Jajaja, pues no. Me tocó una señora muy juiciosa. ¡Va a aprovechar el alivio que le traigo para encaminar mejor sus finanzas! — dijo llena de alegría mientras le explicaba cómo funciona la estrategia FIDEO.

    — Fuiste la única que le tocó un destino que mira hacia el futuro. A todas nosotras nos mandaron a resolver problemas del pasado. — dijo una de ellas.

    — Ay, qué mal. — dijo la regalía feliz. — Cuando entré, me dio miedo, pues se nota que ella tiene muchos problemas. Pero mi dueña tiene un plan y está puesta pa’ hacerlo funcionar. ¡Solo faltaba que yo llegara!

    Y así continuaron conversando. Las primeras regalías lamentaban que sus dueños no analizaran las cosas mejor. “¡Ojalá dejaran de ser reactivos y empezaran a ser proactivos!” suspiraron en coro.

    Así se fueron a cumplir sus misiones. Tres de ellas iban cabizbajas y derrotadas: solo “nivelaron deudas” que, en el fondo, saben que pronto volverán.

    La regalía feliz iba convencida de que sí ayudará a su dueña a tener un verdadero “Próspero Año Nuevo”


    Moraleja

    Debemos ver la regalía pascual (y cualquier dinero extra que recibimos) como una oportunidad para apalancar las finanzas. La estrategia FIDEO es una forma de manejar tu situación y empezar a romper el ciclo de la deuda.

    ¿Y qué hago con las deudas que tendré en enero?

    Debes proponerte un plan realista para pagar tus deudas poco a poco durante el año. Ponte fuerte para que esa sea tu meta y no necesites usar tu próxima regalía en deudas.

    Utiliza tu regalía para tener un Próspero Año Nuevo de verdad.

    ¡Feliz Navidad para todos!



    Texto: Darío Martínez Batlle para Sal de la Olla, SRL
    Ilustraciones: Carlos Vargas (@kaeiou en Instagram)

  • Aprovecha tu Doble Sueldo para tener un Próspero Año Nuevo

    Aprovecha tu Doble Sueldo para tener un Próspero Año Nuevo

    En la República Dominicana, estos días predecembrinos llenan de expectativas a miles de trabajadores asalariados que cuentan cuánto falta para recibir el “doble sueldo” o “salario de navidad”. Este dinero, amparado por los artículos 219-222 del Código de Trabajo, es un alivio financiero que llega libre de impuestos, justo a tiempo para los gastos de la temporada. Para muchos, diciembre es el único mes del año en que reciben un ingreso extra, lo que convierte la “regalía pascual” en una oportunidad excepcional para mejorar su situación financiera.

    Diversos estudios revelan que cada año la mayoría de las personas destina gran parte de este ingreso a pagar deudas. Aunque eso es un ejercicio responsable, si tienes que usar tu regalía cada diciembre para cubrir compromisos financieros, es algo que debería moverte a preocupación. Muy probablemente, te esté faltando una planificación financiera sólida que te permita disfrutar ese “dinero feliz” en motivos realmente felices, sin atender deudas. Si eres de las personas que cada año está “tapando hoyos” con el dinero del Doble Sueldo, te invito a frenar un poco y pensar en cómo salir del vicioso ciclo de la deuda.

    Nota al margen: El pasado 20 de noviembre participé en el programa "Sí a la Vida" que conduce Raquel Cabrera a través de eXtra86.net. Allí tuve la oportunidad de hablar del contenido de esta entrada, por si prefieres un formato audiovisual, aquí está:

    Tres amigos

    Imaginemos a tres amigos, Hermenegildo, Plutarco y Belarminio, quienes ganan el mismo salario (65 mil antes de impuestos, 60 mil pesos netos) y que casualmente los tres arrastran una deuda de 100,000 pesos en tarjetas de crédito. Como muchos, ellos esperan ansiosos la llegada del salario de Navidad pero no todos tienen los mismos planes para aliviar su situación.

    Cuando “el Doble” finalmente cae, la oficina se vuelve un jolgorio, la gente anda sonriente, los abrazos abundan y hasta los grinchuelos de siempre tararean el “yingobel”. Nuestros amigos reciben la primera quincena de diciembre y el salario navideño (30,000 y 65,000 respectivamente). Alrededor de un té de jengibre que alguien llevó para compartir, Hermenegildo, Plutarco y Belarminio debaten qué harán con su dinero.

    El plan de Hermenegildo: “¡Fieta y fieta!”

    El primero de los amigos dice sin ningún rubor que el doble sueldo es pa' gozar, y que él trabaja muy duro todo el año: “Eso' cualto' son pa’ bebérmelo, pa yo hace’ coro, comprar ropa pa’ la cena del 24 y el 31, y darme un viajecito con la familia, porque yo me lo merezco”.

    El plan de Plutarco: Empezar el año sin deudas

    De su lado, Plutarco se siente tentado a usar todo su dinero (95,000) para “salir de la deuda” en un afán de alta responsabilidad fiscal. Entiende que es mejor arrancar el año nuevo sin cadenas, aunque se quede sin dinero para hacer frente a las malas pasadas que la vida suele darle a todo el mundo. “Quiero tener esa sensación de libertad, de no deberle ni un chele a nadie”, dice. Plutarco está acostumbrado a que "el doble se usa pa' nivelarse" y entiende que es normal vivir con deudas, para pagarlas "cuando entre una brisita".

    El enfoque de Belarminio: Usar el FIDEO

    En cambio, Belarminio seguirá un plan llamado “FIDEO” (Fondo de emergencia, Inversión, Deuda y Ocio), distribuyendo su regalía en proporciones que le permitirán prevenir nuevas deudas y comenzar a invertir. Cada componente es indispensable, pero los porcentajes pueden variar. Belarminio ha decidido distribuir su salario navideño de la manera siguiente:

    • 20% irá a un Fondo de emergencia, que servirá como respaldo para enfrentar posibles imprevistos sin necesidad de endeudarse con la tarjeta de crédito.
    • 30% lo usará para iniciar una Inversión que generará intereses y contribuirá a su futuro financiero. “aunque sea poco, necesito empezar a invertir, y ahora es el momento”, dice.
    • 40% para atacar la Deuda de la tarjeta, permitiendo que la carga de intereses se reduzca progresivamente, aunque no la pueda eliminar ahora mismo. Además, está preparado para continuar bajando su deuda hasta vencerla.
    • 10% para Ocio, entretenimiento y pequeños regalos, con lo que podrá disfrutar de la temporada sin caer en excesos.

    La manera en la que Belarminio defiende su estrategia tiene que ver con el pasado. “Llevo muchos años siguiendo el mismo plan que Plutarco, y antes me lo gozaba todo como Hermenegildo”, dice. “Pero esa felicidad se termina desde que aparece un gasto inesperado y tengo que volver a endeudarme para solucionarlo”.

    Él reconoce que hacer el FIDEO lo obligará a continuar pagando su deuda de tarjeta de crédito por varios meses adicionales. “Pero yo hice las paces con mi situación, yo no llegué a deber ese dineral en un fin de semana, por eso prefiero asumir mi deuda, entenderla, y tener un plan realista para eliminarla sin quedarme sin ni uno” explica. “Necesito romper el ciclo de la deuda, y este plan me dará un pequeño pero importante margen de rejuego que voy a esforzarme en incrementar”, agrega. “Además, ya no seré un simple empleado, también seré inversionista, y nadie se hizo rico sin aprender a invertir su dinero con paciencia y consistencia”, sentencia convencido.

    Hermenegildo no ha escuchado nada, está distraído buscando un playlist de Cima Sabor Navideño en Spotify para ambientar la oficina. Pero Plutarco está en silencio. Lo que acaba de escuchar lo deja pensativo, algo en su interior le dice que tiene sentido el plan de Belarminio, pero él aún confía totalmente en que su estrategia es mejor.

    ¿Cuál estrategia dará mejor resultado?

    De Hermenegildo probablemente no hay mucho qué decir. Cuando una persona arrastra un fardo y no aprovecha los alivios que recibe, continuará empeorando irremediablemente. Pero si Belarminio y Plutarco llevan a cabo sus planes como los han pensado, ¿cuál de los dos llegará al próximo diciembre en una mejor posición financiera?

    Si yo apostara, apostaría a Belarminio. Es cierto que los primeros días de enero serán de euforia para Plutarco (porque indudablemente se siente muy bien saldar una deuda importante), pero no pasará mucho tiempo antes de que la poca capacidad de maniobra vuelva a pesar en sus finanzas.

    Belarminio, por su parte, ha tomado su situación con más conciencia: Sabe que tiene una deuda y que debe pagarla. Pero en lugar de destinar todo su dinero a la fugaz ilusión de “saldé mi deuda”, ha hecho un plan para agenciarse un colchón que lo ayude con los imprevistos y ha puesto dinero a producir más dinero. Al evitar nueva deuda (usando sabiamente y reponiendo el fondo de emergencias) Belarminio está mejor posicionado para llegar al próximo doble sueldo sin compromisos pendientes.

    El poder de un Fondo de emergencias

    Tener un fondo de emergencia es esencial para evitar ciclos de deuda. Si bien este fondo no elimina los compromisos, sí previene que las futuras sorpresas financieras obliguen a recurrir a créditos o préstamos. Comúnmente se dice que un fondo de emergencias debe abarcar entre tres y seis meses de gastos, pero para llegar a esa meta hay que empezar aunque sea con una pequeña cantidad que incrementaremos mensualmente. Este colchón aporta tranquilidad y seguridad para enfrentar problemas inesperados. Belarminio está comprando paz.

    Es necesario recordar que este fondo solo debe usarse para emergencias verdaderas, como una avería del automóvil o gastos médicos urgentes. Otros gastos, como cenas o actividades recreativas, no califican como emergencias y deben planificarse por separado. Si respetas esa frontera, estarás bien.

    La importancia de la Inversión

    Además de reducir las deudas, invertir parte del doble sueldo es una estrategia poderosa para mejorar la situación financiera a largo plazo. Invertir no es solo para quienes ya tienen dinero; al contrario, es una de las mejores formas de construir riqueza. Las claves para una inversión exitosa son la paciencia y la constancia. Con el tiempo, las inversiones generan intereses que pueden acumularse y, a largo plazo, convertirse en una fuente de ingresos pasivos. Para salir de la olla es imprescindible aprender a invertir su dinero, aunque empieces con poco.

    Una inversión mensual constante puede transformar tu situación financiera, porque con el tiempo, tus inversiones aprovecharán el poder del interés compuesto, que hace que el dinero crezca de manera exponencial.

    Atacar las Deudas con inteligencia

    Aunque es tentador usar el doble sueldo para saldar todas las deudas, un enfoque más sostenible consiste en reducirlas gradualmente. Además de hacer un pago de 40% ahora, Belarminio se ha comprometido a abonar una cantidad fija adicional a sus consumos mensuales a la tarjeta de crédito, asegurando que pagará la deuda sin depender del próximo salario navideño. Es decir, si en el mes Belarminio acumula consumos por 23,000 pesos, se obligará a abonarle, por ejemplo, 30,000. De esta forma, aunque probablemente tarde más tiempo y todavía pague intereses, estará eliminando su deuda de una vez y para siempre.

    En muchos casos, penosamente la deuda es inevitable, pero no tiene que ser eterna. ¡No es sano vivir siempre con deudas! Al planificar pagos constantes, se puede reducir el compromiso mientras se mantiene un flujo de efectivo suficiente para cubrir gastos esenciales y contribuir a metas financieras más grandes.

    Cuando decidas atacar tus deudas, necesitarás un plan realista. Existen varias maneras de eliminar tus deudas. Todas requieren sacrificio y compromiso, elegir un plan puede ser determinante para tu paz en el futuro cercano. La Bola de nieve empieza con la deuda con el balance más pequeño y es ideal para generar confianza y lograr una victoria temprana. La Avalancha se enfoca en eliminar las deudas más caras primero y es mucho más beneficiosa en términos de costos, pues terminas pagando menos intereses. Además, hay una metodología que yo llamo "la emocional" y que consiste en enfocarte en las deudas que más molestia te producen, quizás porque conllevan factores de cercanía, como cuando le debes dinero a tu madre, lo cual según todos los estudios es mucho peor que deberle a un banco.

    Estudia sobre esto aquí.

    Dejar espacio para la diversión

    Plutarco, en su afán de eliminar su deuda, se desprenderá de todo su dinero sin disfrutar la temporada navideña. La ilusión de “empezar limpio el nuevo año” le ha impedido disponer un poco de su merecida regalía pascual para darse un gusto o hacer un regalo. Belarminio, en cambio, fue intencional y definió un monto para usarlo en regalos, entretenimiento y placer. Puede que no sea mucho, pero él empezará el año con una mejor sonrisa.

    ¿Qué harás tú?

    Cada quien usará su doble sueldo como mejor le plazca. La vida está llena de Hermenegildos, que ante la menor oportunidad de disfrute, se entregan al bacanal sin pensar en nada. Hay menos Plutarcos, pero sospecho que si eres uno de ellos, deberías considerar hacer como Belarminio. Puedes adaptar los porcentajes según tus prioridades, pero no debes dejar de lado ninguna de las partidas (Fondo de emergencia, Inversión, Deuda y Ocio). Esta estrategia es efectiva para hacer que el dinero trabaje para ti en el presente y en el futuro.

    ¡Reflexiona y decídete a salir de la Olla!

  • Cómo ganar medalla de oro en las Olimpíadas Financieras

    Cómo ganar medalla de oro en las Olimpíadas Financieras

    Uno de los mejores memes de las pasadas Olimpíadas es sin dudas el de Yusuf Dikeç. En medio de toda la parafernalia que utilizaban los demás competidores en la prueba, Yusuf parecía un turista al que el equipo turco le ofreció un picapollo y 500 pesos para representarlos. Sin equipos ni vestuario especiales y con una mano casualmente en su bolsillo, nos hizo creer que aquello era fácil.

    La imagen de Dikeç nos acerca al sueño de un día estar en el podio. Casi nos dice "si yo pude competir así como que ná e' ná, tú también puedes lograrlo si te pones pa' eso".

    Tan poderosa fue la idea en el imaginario mundial, que uno de cada cuatro británicos están convencidos de que podrían competir en algún deporte de Los Ángeles 2028 si empezaran a entrenar hoy (y 15% se cree capaz de enfrentarse al mismísimo Dikeç).

    A mí me encanta el espíritu de "sueña alto" y "el cielo es el límite" que tiene tanta autoconfianza, pero… ¿realmente es realista apuntar tan alto?

    No, absolutamente no. Pero igual, da para soñar desde la comodidad del sofá.

    Con las finanzas sucede algo parecido. Soñamos con volvernos millonarios (¡y rápido!), creemos que una inversión arriesgada se trocará en una montaña de dinero. Algunos se aferran a un descontextualizado "Dios Proveerá" como ticket para resolver todos sus problemas económicos. Pero, ¿qué tan realistas son estas "metas"? Nada realistas, mucho peor, son contraproducentes porque delegan la responsabilidad de actuar en la suerte o en una figura que debería tener asuntos de mayor importancia qué atender antes que pensar en tu olla.

    Bajemos un rato al mundo real. Mira algunas de las preguntas que deberías hacerte si realmente quieres cambiar tus finanzas.

    ¿Qué podría lograr realmente si me dedico los próximos cuatro años a trabajar en mis finanzas?

    Podrías aprender a presupuestar y sanar tu relación con el dinero. Podrías saldar todas tus deudas de consumo. Podrías construir un sólido fondo de emergencias. Podrías trabajar en mejorar tu plan de pensión para la vejez. Podrías aprender a invertir de manera inteligente.

    Si te decidieras a entrenar estos próximos cuatro años, tú podrías crear hábitos financieros saludables que te acompañán toda la vida, eliminar tu estrés financiero y acercarte cada día más a la libertad y la independencia económica.

    Con metas financieras realistas y un esfuerzo constante (porque no es de gratis), tú puedes transformar tu situación financiera significativamente. ¿Lo mejor de todo? ¡Que no tendrás que esperar cuatro años para ver el fruto de tu esfuerzo!

    Si pones empeño y te aferras a las herramientas correctas, en muy poco tiempo empezarás a superar a siete de cada diez personas en el mundo. Puede que no llegues al podio de las tres personas más prósperas del mundo, pero tampoco necesitas hacerlo.

    Beneficios de entrenar tus hábitos financieros

    Aprender a presupuestar (correctamente):

    • Un buen presupuesto te ayudará a cambiar tus finanzas porque aprenderás a usar tu dinero con intención, a prever las dificultades, a ajustarte a los cambios que lleguen a tu vida, y a añejar tu dinero para darte cada vez más tranquilidad, paz y seguridad.
    • Un buen presupuesto te permitirá entender tus hábitos de consumo y siempre sabrás a dónde quieres que vaya tu dinero. Evitarás gastos innecesarios y guiarás tus recursos hacia lo que realmente te importa.
    • Al seguir un buen presupuesto, podrás plantearte metas alcanzables y tendrás claro el camino que debes seguir para alcanzarlas. Tu vida será un paseo conquistando los frutos de tu presupuesto, y no esa carrera atroz que muchos llevan de quincena a quincena hasta la muerra.

    Salir de deudas:

    • Cuando eliminas tus deudas, especialmente aquellas con altos intereses, te liberas de la carga financiera mensual y reduces el estrés que provocan esas molestosas llamadas (y podrás usar tu dinero en mejores proyectos).
    • Al saldar tus deudas, mejoras tu puntaje de crédito, lo que te permitirá acceder a mejores tasas de interés en el futuro y facilitará el logro de otros objetivos financieros. El score crediticio es una llave que quieres manejar.

    Construir un fondo de emergencia:

    • Un fondo de emergencia te proporciona un colchón financiero para afrontar gastos inesperados, como reparaciones del hogar o emergencias médicas, sin tener que endeudarte. Y no, salir a cenar no es una emergencia, ¡planifica eso sin tocar tu fondo de emergencias!
    • Saber que tienes un respaldo financiero te permite tomar decisiones sin la presión de la incertidumbre, brindándote tranquilidad en tu día a día. Puedes permitirte tener más audacia en tu carrera, buscar mejores trabajos, emprender más, porque sabes que si algo no sale bien, tu fondo de emergencias va a salvar tu estilo de vida mientras te estabilizas.

    Ahorrar para la jubilación:

    • Lamento decirte esto, pero NO puedes contar con tu fondo de pensión como única fuente de financiamiento de tu vejez cuando ya no puedas trabajar. Sí, tendrás una pensión, pero rara vez ella será suficiente para costear tu estilo de vida, mucho menos para disfrutar tu ancianidad viajando.
    • Si quieres tener una vejez interesante, sin depender de que tus hijos (que tendrán sus propios problemas) tengan que meter mano contigo, tienes que trabajar en eso tú, y ahora. Al ahorrar consistentemente para tu vejez, te aseguras de tener los recursos necesarios para mantener tu calidad de vida cuando ya no puedas o desees trabajar.
    • No se vale guardar dinero bajo un colchón, créeme. Pero si desde joven miras tu fondo de pensión personal como una inversión, aportando dinero cada mes y reinvirtiendo las ganancias, aprovecharás la magia del interés compuesto, haciendo que tu dinero crezca significativamente con el tiempo.

    Invertir de manera inteligente:

    • El santo grial que te sacará de la olla para siempre. Cuando empiezas a invertir, y te planificas para diversificar tu portafoio, generarás ingresos adicionales a lo largo del tiempo, lo que te permite aumentar tu riqueza sin un esfuerzo directo de tu parte.
    • Invertir en diferentes tipos de activos reduce el riesgo financiero, ya que no dependes únicamente de una inversión.

    Mejorar nuestra relación con el dinero:

    • Cuando sanas tu relación con el dinero, puedes identificar y cambiar hábitos perjudiciales, como el gasto impulsivo ("¡Yo me lo merezco!"), y podrás tomar decisiones más alineadas con tus objetivos a largo plazo. Controlarás tú el dinero, no el dinero a ti.
    • Trabajar en tu relación con el dinero puede ayudarte a sentirte más seguro y en control de tus finanzas, lo que reduce la ansiedad y te permite disfrutar más de la vida. Y en el fondo, de esto se trata todo.
  • Mint est mort 💀 ¡Es hora de YNAB!

    Mint est mort 💀 ¡Es hora de YNAB!

    La noticia me tomó por sorpresa: Mint, la otrora popular aplicación de registro y manejo de finanzas personales, dejará de funcionar a partir del 1 de enero de 2024. Propiedad de Intuit desde 2010, Mint fue una "startup" con mucha promesa que logró acumular una importante legión de usuarios. Aunque había declinado mucho, se estima que tres millones de personas todavía la utilizaban para monitorear sus movimientos financieros.

    Dos centavos de historia

    Intuit adquirió Mint con el objetivo de "simplificar" las finanzas personales. Como herramienta, se enfocaba en llevar registro de gastos e ingresos. Era una "solución tradicional" de manejo de las finanzas.

    Pero en 2020, Intuit se hizo con Credit Karma, cuya filosofía gira alrededor de "mejorar el credit score" (que es el indicador financiero personal más utilizado en Norteamérica). Hoy día, Credit Karma es utilizada por más de 130 millones de personas, lo que parece sugerir que la decisión de descontinuar Mint está justificada. ¿El problema? Credit Karma tiene un enfoque muy distinto a Mint, por lo que migrar a aquélla sería cuesta arriba para muchos usuarios.

    El limbo y tus alternativas

    Si usabas Mint ahora quizás te encuentras a la deriva, con solo dos meses para encontrar una alternativa que te permita manejar tus finanzas. Aunque la perspectiva luce complicada, yo creo que deberías verla como una interesante oportunidad.

    Existen cientos de buenas aplicaciones de finanzas personales, pero la gran mayoría de ellas adolece del mismo problema: Se enfocan en registrar lo que pasó con tu dinero y hacen muy poco por prepararte para el futuro. Lunch Money, Everydollar, Monarch y una miríada más de apps hacen lo mismo que hacía Mint.

    Sin embargo, existe una alternativa que es verdaderamente revolucionaria, una que se enfoca en el futuro primero y que te dara control total de tu dinero. Esa alternativa es YNAB — You Need A Budget.

    Dale un upgrade a tus finanzas con YNAB

    Hay tres tipos de personas en el mundo: Primero están quienes no tienen ningún control de sus finanzas, que viven en eterno estrés, siempre preocupados por cómo llegarán a fin de mes. Luego están aquellos que usan Mint o alguna de las demás aplicaciones parecidas; personas que aunque tienen más control de su dinero, ven llevar las finanzas como un "oficio" tan atractivo como lavar baños o cambiar una llanta. Y finalmente estamos aquellos que usamos YNAB, un método y una app que nos han dado control total de nuestro dinero, que vivimos sin estrés por las facturas, que nos emocionamos cuando llega el pago de una anualidad costosa y estamos listos para saldarla en efectivo y con una sonrisa.

    Todavía no he conocido una persona que haya dicho "Mint cambió mi vida para bien" o "Mint evitó mi divorcio" o "con Mint pude encontrar el camino de la paz financiera". Quizás haya personas así, pero te aseguro que es muy fácil encontrar cientos de personas que hablan maravillas de YNAB. ¿No me crees? Mira las reacciones de la gente en esta publicación donde se menciona el ocaso de Mint.

    Algunas consideraciones

    PRECIO: Mint era una app gratuita. Muchos usuarios ven esto como una "ventaja" sobre YNAB pero es todo lo contrario. Apuesto que ya conoces la frase de que "cuando no estás pagando nada por un producto, el producto eres tú". Mint se financiaba con publicidad, y por lo mismo, a la hora de crear una cuenta, accedías a recibir anuncios. Y seguramente sabes que los anuncios se sirven a partir de segmentación. Es decir, Mint utilizaba tu propia información para decidir qué anuncios mostrartes. En una app tan delicada como el manejo de las finanzas, ¿seguro que ese modelo de negocios te hace sentir cómodo?

    YNAB opera bajo un modelo de suscripción. Cuesta 15 dólares mensuales o 99 dólares por todo un año. Para quienes vienen de una "app gratuita", desembolsar casi 100 dólares por una nueva app puede ser cuesta arriba, pero YNAB ofrece un período de prueba totalmente gratuito y totalmente funcional por 34 días. Y si te suscribes con mi enlace de referimiento te darán un mes gratis al contratar uno de los planes.


    Aprender a usar YNAB

    No te mentiré: YNAB tiene una importante curva de aprendizaje. Pero es algo totalmente lógico si tomas en cuenta que YNAB cambia tu relación con el dinero desde tu cerebro. Muchos clientes me han dicho que "al principio no le cogí el piso a YNAB", y los comprendo (yo también necesité hacer TRES veces el trial, y tomar docenas de talleres en vivo con los profesores de YNAB antes de entenderlo). La parte buena es que una vez comprendes cómo funciona el Método YNAB, no logras imaginarte la vida manejando tu dinero de ninguna otra forma.

    Además, soy Coach Certificado del Método YNAB, lo que significa que estoy listo para acompañarte en tu camino y ayudarte a salir de la olla de una vez y para siempre. En este website comparto mucha información sobre YNAB y sobre finanzas personales y me apasiona ayudar a latinos en Estados Unidos y Canada a aprender a presupuestar con esta maravillosa herramienta.

    Agenda una llamada conmigo hoy

  • Un resumen del método YNAB

    Un resumen del método YNAB

    Creo que la palabra que mejor engloba el método YNAB es "intencionalidad". Se trata de tomar decisiones sobre el dinero con propósitos claros y sin ambigüedades. YNAB plantea "cuatro reglas" que te ponen a ti como conductor del vehículo de tus finanzas. Las reglas son bastante lógicas pero van en contravía a lo que las personas promedio hacen.

    Antes de empezar, es bueno que sepas que YNAB ofrece un período de prueba totalmente funcional por 34 días, totalmente gratis. Además de ese período de prueba, obtendrías un mes gratuito al final de tu primer ciclo de pago si te suscribes con mi enlace de referimiento.


    Regla 1: Dale un trabajo a cada peso

    (Utilizo "peso" porque la mayoría de países hispanoparlantes usan esa denominación). En el centro de esta regla reside una frase determinante: "¿Qué cosas debe resolver este dinero antes de que me llegue más dinero?". ¡Fíjate como el pasado ya no es protagonista de tus finanzas! Lo que el método YNAB te propone es que mires tus bolsillos y tu dinero líquido y decidas ahora mismo cuáles son las prioridades inmediatas que puedes cubrir con lo que tienes. Cada vez que recibas tu salario o un ingreso, haz esta pregunta y antes de gastar un centavo dale un oficio a cada peso que entre.

    Regla 2: Prepárate para los gastos fuertes

    Mal que bien, es bastante fácil cubrir los gastos fijos de cada mes. El real problema es que hay muchos otros compromisos que no son necesariamente mensuales, y que cuando surgen sacan de balance a cualquier persona. Cosas como el seguro anual del vehículo, los regalos de cumpleaños o de Navidad, fechas aniversarias y las membrecías como Amazon Prime son compromisos que suceden normalmente una vez al año. Pero además están los imprevistos: una tubería se rompió en tu baño, se fundió tu computadora, te robaron el móvil y debes reemplazarlo… YNAB te ayuda a prepararte para esos gastos fuertes convirtiéndolos en "gastos fijos mensuales" y apartando pequeñas sumas para que cuando lleguen los problemas estés listo o adelantado para hacerles frente sin necesidad de endeudarte.

    Regla 3: Ajústate a los cambios

    A pesar de toda la buena intención y tus capacidades de ver el futuro, alguna cosa va a suceder, algo que no previste y para lo que no estabas preparado con la regla 2. Quizás gastaste más en supermercado que lo que habías estimado. ¿Ahora sí darás un tarjetazo sin respaldo? No, YNAB te da la flexibilidad de cambiar tu presupuesto porque cuando tus prioridades cambian, tu presupuesto debe cambiar también. Detrás de esta regla está la gran libertad de hacer cambios cuando sea necesario, y YNAB te ayudará a mantener todo en orden para que puedas volver rápidamente al cauce inicial.

    Regla 4: Añeja tu dinero

    La cuarta regla es básicamente un subproducto de las primeras tres. A medida que vas aplicando tu plan y saliendo de deudas, te empezará a sobrar dinero (quizás poco al principio, pero cada vez más). Mientras más tiempo tu dinero permanezca en tus cuentas, más se irá añejando. Con constancia y disciplina, llegará un día en el que estarás pagando todos tus compromisos fijos y no fijos del mes siguiente con dinero de este mes. Y cuando llegas a ese lugar, la vida te cambia porque finalmente habrás roto la dependencia de la quincena. De ahí en adelante todo es seguir incrementando la edad de tu dinero y, eventualmente, usarlo para otras metas financieras que quieras lograr.

    ¿Suena bien?

    Quizás has leído esto y estarás pensando "me parece muy lógico, pero todo el mundo sabe eso, ¿no?". Si te pasó por la mente, créeme que es una verdad a medias. Sí, todo es muy lógico, son reglas perfectamente sensatas… pero te asombraría saber que casi nadie sabe realmente que así debe manejar su dinero en el día a día. El poder del método YNAB es que abre los ojos de manera coherente y coordinada sobre cosas que muchos nunca pensamos.

    Ahora te pregunto: ¿Qué tienes qué perder? Literalmente, NADA. Puedes usar el software por más de un mes totalmente gratis, utilizar todos los recursos de enseñanza sin dar un centavo, y aprender a encaminar tu vida financiera con este conjunto de reglas y ganar control, empezar a tener paz y satisfacción. ¡Empieza hoy tu prueba gratis con este enlace!

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  • Siete razones por las que necesitas un presupuesto

    Siete razones por las que necesitas un presupuesto

    Existen pocas cosas más fáciles que gastar dinero, especialmente si nos aparece de repente. Imagina que ganas un bono en tu trabajo, que aciertas los números de la lotería o simplemente que te encuentras algunas papeletas en el bolsillo de una chaqueta olvidada. En cuestión de segundos ya has hecho un mundo con ese dinero, y algunas personas literalmente saldrán a comerse ese mundo, como si no hubiera mañana.

    Sin embargo, esa actitud de "fiesta monetaria" muchas veces sucede sin necesidad de un inesperado golpe de suerte. Millones de personas, tan pronto reciben su salario lo esfuman en pocas horas y se quedan como el mapache que nunca supo qué le pasó a su algodón de azúcar.


    El juego de la escasez

    A menos que seas Elon Musk, apostaría que no tienes todo el dinero que deseas o necesitas. Nos guste o no, el dinero es un recurso limitado y a pesar de que pongamos mucho empeño en ganar más, cada mes vas a producir una cantidad finita de plata con la que debes resolver tu vida. ¿Sabes qué quieren las empresas y las demás personas a tu alrededor? Exacto… quieren tu dinero.

    Precisamente porque tus entradas son limitadas, deberías tener siempre un plan sobre qué vas a hacer con lo que recibes. De lo contrario, le darás tus ingresos a los ávidos comerciantes y a las personas que te rodean, sin satisfacer tus necesidades ni avanzar las prioridades que tienes. Si nunca tienes un plan, jamás saldrás de la olla. Es así de simple.

    Mientras más conciencia tengas de que los ingresos que produces son escasos, limitados y finitos, más importancia cobrará que tengas un presupuesto realista como tu norte. Estas son solo algunas de las razones por las que tener un presupuesto es la mejor manera de administrar tu limitado dinero.

    1. Decidirás tus prioridades

    Photo by Glenn Carstens-Peters on Unsplash

    Un presupuesto es básicamente una declaración de prioridades. Como ya sabes, el dinero siempre será limitado, por lo que un presupuesto te obliga a decidir cuáles son tus prioridades reales (qué cosas importan más para ti). Cuando una persona no usa un presupuesto, vive en medio de neblina, sin claridad alguna sobre qué debe atender primero cada mes.

    2. Controlarás tus gastos

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    Desde que te obligas a poner en blanco y negro tus prioridades financieras, tendrás que prestar atención a cómo gastas el dinero que manejas. Una persona comprometida con sus prioridades pensará mejor el uso que dará a su plata y aprenderá a refrenarse de hacer consumos desalineados con su plan de acción. Aunque suene restrictivo, a la larga es responsable y beneficioso.

    3. Mantendrás el enfoque

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    Muchas personas piensan que los presupuestos son limitativos. ¡Nada más falso! Un buen presupuesto es liberador, porque elimina la incertidumbre y te pone claro tus objetivos a corto, mediano y largo plazo. Seguir un presupuesto es la manera más certera de no perder de vista tus metas sin descuidar tu día a día.

    4. Te reirás de la Ley de Murphy

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    La vida es cualquier cosa menos predecible. Una persona puede hacer el mejor de los presupuestos, pero la Ley de Murphy se manifestará tarde o temprano. Quienes no se preparan para los imprevistos viven llenos de estrés y culpa cuando suceden esos problemas. En cambio, a quienes presupuestamos lo inesperado esas cosas no nos agarran por sorpresa y podemos resolverlas sin perder el balance de nuestra vida (y sin endeudarnos).

    5. Tu vida de pareja mejorará

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    Apuesto que sabes que el manejo del dinero es una de las principales causas de conflictos en la pareja. Quizás conoces parejas que fracasaron por temas financieros; quizás estuviste en una así (muy triste, I know). Diseñar y mantener un presupuesto con tu pareja es una de las mejores maneras de trabajar en equipo y echar p’alante juntos. Cuando el manejo de las finanzas está sometido a un acuerdo mutuo, todo se vuelve más fácil, los retos se enfrentan juntos y los logros se celebran al doble.

    6. Te divertirás mucho más

    No solo tendrás mejor planificadas tus salidas con amigos, tus viajes y tus hobbies; sino que la paz que alcanzarás a lo largo del tiempo sabiendo que tus finanzas están en orden te proporcionará una alegría intrínseca que te costará mucho trabajo ocultar a los demás —lo sé por pura experiencia! Aprenderás a usar tu dinero para darte tus gustos sin remordimiento ni culpa, porque no vas a incurrir en problemas por divertirte.

    7. Descubrirás nuevas ideas financieras

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    ¿Quieres invertir en la bolsa? ¿Incursionar en el mercado de criptomonedas? ¿Empezar a ganar dinero con Airbnb? ¿Retirarte temprano? ¿Comprar otra vivienda para alquilar? Excelente, tener ingresos pasivos siempre es beneficioso… pero todas esas metas requieren dinero, y no podrás hacer ninguna de ellas si primero no tienes debidamente organizado tu día a día. El presupuesto es la herramienta que necesitas para poder seguir progresando.

    ¿Empezamos?

    Si has leído hasta acá, te ofrezco un reto y a la vez una invitación. Aprender a vencer tus demonios financieros es la mejor decisión que puedes tomar para alcanzar tus sueños. Pero lograrlo requiere disciplina, constancia, empeño. Solo personas determinadas a salir de la olla, a romper la dependencia de la quincena, encontrarán la fuerza para embarcarse en esta feliz tarea.

    Personalmente, me hace feliz tener clientes que sonríen al mirar cómo salieron de las inmensas ollas donde estuvieron por muchos años. Cuento con la experiencia y el bagaje para acompañarte en tu propio camino fuera de la olla, y seré un aliado tenaz para verte sonreír también. Te invito a que sigas leyendo este blog, suscríbete a la lista de correo, y cuando estés listo, agenda una cita personal conmigo (30 minutos sin costo).

    ¡Arrolla durísimo!

  • ¿De qué olla estamos hablando?

    ¿De qué olla estamos hablando?

    No estoy seguro sobre cuál es el origen de la expresión “estoy en olla” pero hasta donde sé, es una de las geniales metáforas que ha creado el imaginario popular en la República Dominicana. Pero aunque el origen se haya perdido en las brumas del tiempo, la efectividad de la ilustración ha sido siempre puntual. “Estar en olla” equivale a tener una situación de alta precariedad financiera.

    La metáfora –y su contrametáfora “salir de la olla”– son bastante comunes en los países del Caribe. Con todo, vale una explicación para aquellos lectores que son nuevos al concepto, especialmente porque el indicativo de “sal de la olla” podría confundirse con algo gastronómico relacionado a ollas saladas.

    La eterna “pandemia monetaria” es parte crucial de la industria de la pobreza en todas partes del mundo capitalista (y en los países donde aún sobreviven ideas socialistas, mucho peor). Agobiados por deudas de todo tipo, los seres humanos pasamos nuestra etapa más productiva intentando sobrevivir. Nos lanzamos a buscar dinero sin saber manejarlo y la falta de pericia nos lleva de atolladero en atolladero.

    El manejo de las finanzas personales es todavía hoy una materia pendiente en todas las aulas escolares y universitarias. En casi todas partes, el curriculum académico evade la enseñanza del dinero como elemento cohesionador de la humanidad, como bien describe Yuval Noah Harari en Sapiens. No es sorpresa que en todas partes del mundo, la gente no sepa cómo manejar sus finanzas más básicas.

    Los dominicanos llamamos “la olla” a esta precariedad financiera. Estar en olla, en consecuencia, es carecer de esperanza para alcanzar metas económicas personales y familiares. Equivale, con toda tristeza, a la asfixia monetaria sin lograr jamás una mejor calidad de vida, de la misma manera que los prisioneros de alguna tribu caníbal veían sus vidas cocinarse en grandes calderos ardientes, rodeados por furiosos enemigos que frustraban cualquier intento de escapatoria.

    A pesar del lúgubre panorama, es posible salir de la olla. ¿Fácil? No, pero sí es posible, siempre que se asuma con compromiso y disciplina, y se cuente con un plan realista, medible, flexible y mejorable permanentemente.

    Mi invitación con este website es a que te detengas a diseñar conmigo una ruta de escape para que en un tiempo razonable puedas disfrutar de la verdadera paz financiera que mereces, con la que podrás explorar las mejores vías para mejorar tu calidad de vida y la de tu familia a niveles que hoy, quizás, no puedes siquiera imaginar.

    ¿Te quedas o sales de la olla?

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