¿Sabes cuál es el día más peligroso para tu bolsillo? El día de pago.
Sí, ese mismo día que pasamos semanas jalando para que llegue, suele ser el día en que tomamos las peores decisiones. Y no es que nos falte inteligencia, sino que somos humanos y cuando los biyuyos caen en la cuenta, la prudencia se nos desacoteja.
Sin darte cuenta, el diablito aparece en tu hombro: “¡Hoy se come bueno y con postre caro, bebé!” o “Ese especial de Amazon te está llamando, ¡dale p’allá que tú ta’ cobrao!”.
La única forma de callar al diablito es tomando el mando.
Trata tu dinero como un regimiento de soldados que llega a tu destacamento: si no les das órdenes claras de inmediato, se van a poner a inventar. Mi consejo es este: Dale trabajo a tu dinero el mismo día que lo recibes.
Este enfoque te da dos grandes beneficios:
Claridad absoluta: ANTES de gastar un peso, ya sabes en qué vas a usar CADA peso. Pasas de improvisar a actuar con intención.
Seguridad emocional: Si recibes 30 mil "soldados" y mandas 15 mil al alquiler, 4 mil a la gasolina y 8 mil al súper, puedes gastar 3 mil de diversión sin el miedo constante de: “¿Y si después no me da para pagar la casa o la compra?”.
Pero ten cuidado con tener soldados barajando: Es un error dejar dinero sin oficio "por si acaso". Convierte el "por si acaso" en una misión real y envíalos a un fondo de emergencia o inversión. En mi cuartel, nadie se está rascando el ombligo.
Si quieres probar herramientas que te ayuden a priorizar con intención, te recomiendo YNAB y MyBudgetCoach. Ambas se basan en este principio y yo, como coach certificado de estas dos plataformas, he ayudado a decenas de personas a dominarlas.
¡Me gustaría ayudarte a entrenar a tus soldados! Agenda una llamada gratuita si quieres saber por dónde empezar.
A partir de hoy, el Método YNAB se transforma, se simplifica y se convierte en un marco de trabajo más abarcador. Desde siempre, hemos visto YNAB como un método para gestionar nuestro dinero, pero en el fondo y de manera más holística, YNAB se trata de cómo gastamos nuestra vida.
"Spendfulness" es una palabra nueva que arropa la experiencia que todos los YNABers compartimos: "gastamos bajo un estado mental de conciencia e intención". Y si prestas atención no dije "gastamos nuestro dinero", porque Spendfulness aplica a nuestro tiempo, a nuestro afecto, nuestra energía, a nuestra vida. Porque al final, gastar el dinero con conciencia e intención es lo que nos lleva a la vida que queremos vivir.
Desde su concepción, YNAB se enfocó en cuatro "reglas", y luego los llamamos cuatro "hábitos". Pero al final, todo YNABer veterano se da cuenta de que la metodología es simplemente un hábito —Dale trabajo a cada peso que tengas— que aplicamos en diferentes circunstancias.
La vida está llena de preguntas, y para muchas de ellas no tenemos respuesta. "Spendfulness" es un nuevo enfoque para continuar usando nuestro dinero intencionalmente y con plenitud, guiados por cinco preguntas clave: Se trata de evaluar la Realidad, la Estabilidad, la Resiliencia, la Aspiración y la Flexibilidad con respecto a nuestro dinero.
Y aunque parezca mentira, tenemos siempre respuestas para todas las preguntas.
Dale trabajo a cada peso que tengas
La metodología YNAB se resume en afrontar el uso de nuestro limitado dinero con intención y conciencia. Detrás de "darle trabajo a cada peso" tenemos la tarea de hacernos preguntas. Y en general, son cinco las preguntas que nos hacemos cada vez que tenemos que darle trabajo a nuestro dinero.
¿Qué cosas este dinero necesita hacer por mí antes de que me llegue más dinero?
¿Para cuáles gastos fuertes y ocasionales debería estar preparándome hoy?
¿Cuánto puedo reservar para los gastos normales del próximo mes?
¿Qué objetivos o planes, grandes o pequeños, me gustaría priorizar?
¿Qué cambios necesito hacer en mi presupuesto con este dinero?
Si manejas el inglés, quizás este vídeo lo explique mejor que lo que yo podría:
¿Qué cosas este dinero necesita hacer por mí antes de que me llegue más dinero?
Cuando recibimos un pago, la primera pregunta es la que nos ubica en la realidad. Es como entrar a una habitación totalmente a oscuras y encender la luz. Esta pregunta nos da claridad, nos deja ver cuánto dinero tenemos para afrontar lo que es inmediato y prioritario. Sí, queremos viajar, queremos comprar regalos navideños, pero el alquiler hay que pagarlo esta semana, así que esa es una prioridad. Esta pregunta se enfoca en la REALIDAD.
¿Para cuáles gastos fuertes y ocasionales debería estar preparándome hoy?
Una de las claves de YNAB es que nos guía a vencer a Murphy y sus imprevistos. Si pago el seguro del vehículo anualmente, conviene que me prepare para esa factura separando una cuota menor cada mes. ¿No es mejor separar un poco de dinero mensualmente para que cuando algo se rompa en tu casa puedas repararlo sin tener que recurrir a un tarjetazo? Esta pregunta procura cuidar nuestra ESTABILIDAD.
¿Cuánto puedo reservar para los gastos normales del próximo mes?
Una cosa es crear nuestra granja de los deseos . Otra cosa es prever gastos no frecuentes para que no nos desestabilicen. Pero una de las más poderosas consecuencias del método YNAB es que nos ayuda a vivir en el futuro. Con disciplina y empeño de nuestra parte, poco a poco vamos enviando dinero al futuro, lo que se convierte en un colchón de seguridad ante cualquier eventualidad. Este es el concepto de "Añejar el dinero" que siempre ha sido el objetivo final de un buen YNABer. Esta pregunta nos habla de la RESILIENCIA, la capacidad de vivir a plena capacidad sin el estrés que conlleva vivir de quincena en quincena.
¿Qué objetivos o planes, grandes o pequeños, me gustaría priorizar?
Los YNABers veteranos tenemos un concepto interesantísimo: La granja de los deseos. Cuando recibimos dinero, nos sentamos a imaginar qué tipo de vida queremos tener el próximo mes, el próximo año, inclusive solemos soñar a más largo plazo (por ejemplo, planear asistir a un eclipse total de sol con cuatro años de antelación). Esos deseos los sembramos temprano cuando nos hacemos esta pregunta, que se enfoca en la CREACIÓN de la vida que queremos vivir.
¿Qué cambios necesito hacer en mi presupuesto con este dinero?
Todo usuario de YNAB sabe bien que nuestro presupuesto es un documento vivo, que crece, evoluciona, cambia, se adapta a nuestras cambiantes prioridades y nuevas realidades. Nosotros hacemos cambios con mucha frecuencia en nuestras categorías, en nuestras metas, en nuestros planes. ¡Después de darle trabajo a todo nuestro dinero, lo más divertido es "mecaniquear" nuestro presupuesto para hacerlo más eficiente! A veces lo hacemos para acomodar una nueva realidad, otras veces lo hacemos porque "se nos fue la mano" con un gasto inesperado. YNAB nos permite esquivar los tropiezos simplemente cambiando la prioridad de nuestro dinero. Esta pregunta se enfoca en la FLEXIBILIDAD.
No se trata de limitantes, sino de posibilidades
Los presupuestos siempre han tenido mala fama, pero YNAB es mucho más que un presupuesto de esos que nos enseñaron hace años. YNAB no es un conjunto de reglas inflexibles y rígidas, sino un plan de uso del dinero que funciona poniéndonos a nosotros a conducir el vehículo de las finanzas, con confianza, plenitud y enfoque para lograr las cosas que realmente nos importan. YNAB nos permite alcanzar un nivel zen que ninguna otra metodología consigue: Gastar nuestro dinero con conciencia e intención, sin culpa, con seguridad, cero remordimiento, siempre manteniendo nuestra identidad y posibilitando vivir una vida de abundancia y satisfacción.
Spendfulness quizás sea una palabra difícil de traducir, y probablemente el concepto sea complejo de comprender al principio. Pero si te das el chance de probar, de tomar tus finanzas con honesta intención, estoy seguro de que empezarás a sacarle provecho en muy poco tiempo. ¿Te animas a probar? Usa mi enlace de referimiento, y prueba YNAB totalmente funcional por 34 días.
¡Bienvenido Spendfulness! ¡Ya veré cómo me las arreglo para pronunciarte en español!
Estamos permanentemente sometidos al asedio de los comerciantes locales e internacionales con su arsenal de ofertas (muchas legítimas, algunas engañosas, pero todas tentadoras). Con frecuencia se habla del peligro de las compras impulsivas, pero poco se dice sobre la raíz de nuestros impulsos al comprar. ¿Realmente es malo seguir nuestros impulsos ante alguna oportunidad? Desmenucemos eso hoy.
Imagínate que estás viendo tu Instagram tranquilamente cuando aparece una excelente oferta "por tiempo limitado" en algo que quieres tener. La adrenalina te arropa y en una fracción de segundo decides que vas a aprovechar la promoción. "Las oportunidades son calvas" dices mientras pones tu tarjeta de crédito en el website y colocas el mouse sobre el botón de "Place Order", como si de ello dependiera el balance del Ki.
Stop! Hamme, ah no… pero sí, detente y vamos a analizar lo que pasa después.
¿Yo me lo merezco?
Sin entrar en mucha profundidad, un impulso es una reacción espontánea ante un estímulo, generalmente dominada por tus emociones. No existen impulsos malos o buenos, sino sus consecuencias. Los impulsos solo son respuestas, pero como se basan en la emoción (y no la razón), ahí es donde se enreda la cosa.
Probablemente podrás pensar en muchas decisiones impulsivas que has tomado, pero voy a concentrarme solo en las financieras. Y es que las consecuencias de dejar que la emoción conduzca el automóvil de tu dinero suelen ser bien desastrosas. Es justo el problema de la popular frase "¡Yo me lo merezco!" que aunque suena muy empoderante, con frecuencia se traduce en más estrés financiero.
La mala ecuación de compras
Él está feliz comprando mientras descuida sus compromisos pendientes…
La ecuación que muchas personas utilizan cuando ven una "oferta" es una multiplicación simple: el costo por el impulso les da un "yo me lo merezco" que generalmente se manifiesta como un tarjetazo sin respaldo, comprometiendo dinero destinado a otros fines, o (peor aún) que no se sabe cuándo se tendrá. Y ello termina en culpa y remordimiento.
Es buena idea aprender de los impulsos pasados para cambiar la ecuación. En vez de afirmar con entusiasmo cósmico que ¡Yo me lo merezco!, preguntarnos con sinceridad ¿yo me lo merezco? Quisiera que pasemos de un impulso basado enteramente en una emoción a un impulso respaldado por la planificación. Poder responder con plena conciencia: "Sí, yo me lo merezco, porque me preparé para merecerlo!"
Cambiando la ecuación
Ella puede comprar sin remordimientos.
De manera que en el fondo no es malo hacer compras impulsivas, ver una oferta y decir "¡yo me lo merezco!". Lo que necesitamos hacer para merecer las cosas es cambiar la ecuación. ¿Cómo? Convirtiéndola en una fracción encabezada por la planificación. Mira ahora:
La planificación es la clave. Cuando tu planificación es mayor que el costo multiplicado por el impulso, el resultado será mayor a 1, lo que equivaldrá a un Premio, un verdadero "¡Yo me lo merezco!" En cambio, si el total de la planificación es menor a multiplicar el costo por el impulso, la operación será menor a 1, lo que inmediatamente te indicará que estás tomando una mala decisión financiera.
Ay no, no me gustan las fracciones
En realidad, es muy simple: Lo que necesitas hacer para darte tus gustos y aprovechar ofertas de manera responsable es prepararte para ellas. La segunda regla del Método YNAB está diseñada específicamente para aprovechar la temporada de compras sin remordimientos: "Mensualiza tus gastos fuertes", dice YNAB. Sabes que vendrán ofertas a fin de año; empieza a separar dinero poco a poco, para que puedas comprar lo que se te antoje sin sentir nada de culpa.
Yo no quiero vivir en un mundo donde gastar dinero nunca pueda ser divertido. Es necesario poder darse gustos, dejarse llevar de los impulsos cuando aparezca algo interesante. Lo que YNAB cambia es la culpa por satisfacción. Pasar de comprar endeudándote, a comprar con respaldo de la planificación.
YNAB son las siglas de "You Need A Budget", un método que te ayudará a tomar control de tu dinero de manera práctica y medible. Puedes probar la aplicación totalmente gratis por 34 días y aprovechar toda la información, talleres y tutoriales totalmente gratis que ofrecen en sus redes sociales y website.
Y si necesitas ayuda, yo soy Coach Certificado del Método YNAB, y estoy listo para ayudarte a comprender el método y dominarlo en poco tiempo.
¿Te digo algo? A mí me encantan las ofertas, Black Friday, Amazon Prime Day, ofertas de temporada, todo me gusta. Cuando llega la temporada de ofertas ya estoy listo, tengo una idea clara de qué deseo comprar y espero paciente que llegue la oferta. Similar a un buen bateador, espero mi pitcheo y no me voy con bolas malas.
Rara vez compro cosas a precio regular. Me he acostumbrado a lanzar artículos en el carrito de compras y dejarlos "marinando" por semanas y hasta meses. Muchas veces, las tiendas te envían ofertas para que compres eso que "olvidaste" en el carrito de compras. Y mientras tanto, vas reuniendo el dinero del precio regular.
Otra ventaja de dejar "cosas olvidadas" en el carrito de compras, es que hay muchos servicios que se encargan de monitorear los productos que tengas ahí, de manera que ellos hacen por ti la labor de encontrar los mejores precios.
Quizás estás tarde para aplicar la planificación si lees esto con la temporada de compras encima. Sin embargo, nunca es tarde para empezar a planificar tu vida financiera de manera responsable. Te recomiendo que leas e investigues por qué YNAB es un método probado, medible y eficaz para organizar tu vida financiera y empezar a salir de la olla de una vez y para siempre.
Finalmente, es imperativo recordar lo que mencioné al principio: ¡Ten mucho cuidado con los engaños! Los fraudes se multiplican como espuma en estas épocas y los maleantes son cada vez más creativos. Y encima de todo esto, también muchos comerciantes se dan a la tarea de publicar ofertas de dudosa validez. Evita comprar por impulso, aprende a planificar tus gustos y a comprar con cautela.
…ya que estás aquí
¿Por qué no tomas la iniciativa y agendas una llamada exploratoria conmigo para conocer cómo YNAB puede ayudarte a construir tu escape de la olla?
La noticia me tomó por sorpresa: Mint, la otrora popular aplicación de registro y manejo de finanzas personales, dejará de funcionar a partir del 1 de enero de 2024. Propiedad de Intuit desde 2010, Mint fue una "startup" con mucha promesa que logró acumular una importante legión de usuarios. Aunque había declinado mucho, se estima que tres millones de personas todavía la utilizaban para monitorear sus movimientos financieros.
Dos centavos de historia
Intuit adquirió Mint con el objetivo de "simplificar" las finanzas personales. Como herramienta, se enfocaba en llevar registro de gastos e ingresos. Era una "solución tradicional" de manejo de las finanzas.
Pero en 2020, Intuit se hizo con Credit Karma, cuya filosofía gira alrededor de "mejorar el credit score" (que es el indicador financiero personal más utilizado en Norteamérica). Hoy día, Credit Karma es utilizada por más de 130 millones de personas, lo que parece sugerir que la decisión de descontinuar Mint está justificada. ¿El problema? Credit Karma tiene un enfoque muy distinto a Mint, por lo que migrar a aquélla sería cuesta arriba para muchos usuarios.
El limbo y tus alternativas
Si usabas Mint ahora quizás te encuentras a la deriva, con solo dos meses para encontrar una alternativa que te permita manejar tus finanzas. Aunque la perspectiva luce complicada, yo creo que deberías verla como una interesante oportunidad.
Existen cientos de buenas aplicaciones de finanzas personales, pero la gran mayoría de ellas adolece del mismo problema: Se enfocan en registrar lo que pasó con tu dinero y hacen muy poco por prepararte para el futuro. Lunch Money, Everydollar, Monarch y una miríada más de apps hacen lo mismo que hacía Mint.
Sin embargo, existe una alternativa que es verdaderamente revolucionaria, una que se enfoca en el futuro primero y que te dara control total de tu dinero. Esa alternativa es YNAB — You Need A Budget.
Dale un upgrade a tus finanzas con YNAB
Hay tres tipos de personas en el mundo: Primero están quienes no tienen ningún control de sus finanzas, que viven en eterno estrés, siempre preocupados por cómo llegarán a fin de mes. Luego están aquellos que usan Mint o alguna de las demás aplicaciones parecidas; personas que aunque tienen más control de su dinero, ven llevar las finanzas como un "oficio" tan atractivo como lavar baños o cambiar una llanta. Y finalmente estamos aquellos que usamos YNAB, un método y una app que nos han dado control total de nuestro dinero, que vivimos sin estrés por las facturas, que nos emocionamos cuando llega el pago de una anualidad costosa y estamos listos para saldarla en efectivo y con una sonrisa.
Todavía no he conocido una persona que haya dicho "Mint cambió mi vida para bien" o "Mint evitó mi divorcio" o "con Mint pude encontrar el camino de la paz financiera". Quizás haya personas así, pero te aseguro que es muy fácil encontrar cientos de personas que hablan maravillas de YNAB. ¿No me crees? Mira las reacciones de la gente en esta publicación donde se menciona el ocaso de Mint.
Algunas consideraciones
PRECIO: Mint era una app gratuita. Muchos usuarios ven esto como una "ventaja" sobre YNAB pero es todo lo contrario. Apuesto que ya conoces la frase de que "cuando no estás pagando nada por un producto, el producto eres tú". Mint se financiaba con publicidad, y por lo mismo, a la hora de crear una cuenta, accedías a recibir anuncios. Y seguramente sabes que los anuncios se sirven a partir de segmentación. Es decir, Mint utilizaba tu propia información para decidir qué anuncios mostrartes. En una app tan delicada como el manejo de las finanzas, ¿seguro que ese modelo de negocios te hace sentir cómodo?
YNAB opera bajo un modelo de suscripción. Cuesta 15 dólares mensuales o 99 dólares por todo un año. Para quienes vienen de una "app gratuita", desembolsar casi 100 dólares por una nueva app puede ser cuesta arriba, pero YNAB ofrece un período de prueba totalmente gratuito y totalmente funcional por 34 días. Y si te suscribes con mi enlace de referimiento te darán un mes gratis al contratar uno de los planes.
No te mentiré: YNAB tiene una importante curva de aprendizaje. Pero es algo totalmente lógico si tomas en cuenta que YNAB cambia tu relación con el dinero desde tu cerebro. Muchos clientes me han dicho que "al principio no le cogí el piso a YNAB", y los comprendo (yo también necesité hacer TRES veces el trial, y tomar docenas de talleres en vivo con los profesores de YNAB antes de entenderlo). La parte buena es que una vez comprendes cómo funciona el Método YNAB, no logras imaginarte la vida manejando tu dinero de ninguna otra forma.
Además, soy Coach Certificado del Método YNAB, lo que significa que estoy listo para acompañarte en tu camino y ayudarte a salir de la olla de una vez y para siempre. En este website comparto mucha información sobre YNAB y sobre finanzas personales y me apasiona ayudar a latinos en Estados Unidos y Canada a aprender a presupuestar con esta maravillosa herramienta.
Desde su concepción hace casi 20 años, YNAB fue pensado para ser utilizado individualmente. Así lo conocí en 2013 y así lo he utilizado desde entonces y siempre que presenté el método y sus apps a otras personas, más temprano que tarde surgió la pregunta "¿Y qué pasa si quiero usar YNAB junto a mi pareja y mis hijos?". La respuesta siempre fue una mezcla de trucos, atajos y vericuetos que funcionaban pero no dejaban de ser algo incómodos. "YNAB debería ser fácil de usar manera grupal" pensaba.
La empresa no era ajena a esta oportunidad y "Share YNAB with others" se convirtió en una de las prioridades del equipo de desarrollo. Finalmente, la capacidad de compartir nuestros presupuestos con otras personas está lista y ya ha empezado a habilitarse (paulatinamente) a todos los usuarios, sin costo adicional.
Esta es una actualización mayor, un cambio estructural, tanto filosófica como operativamente. Además de ser ya un software muy sólido y completo, la posibilidad de compartirlo con miembros de nuestro círculo añade nuevos niveles de comodidad, responsabilidad y paz colectiva que continuará contribuyendo a sacar a más personas de la olla.
A quienes ya conocemos el poder de YNAB nos resulta muy fácil imaginar escenarios en los que esta funcionalidad descollará en la dinámica familiar. No solo podrá una pareja delegarse uno a otro aspectos específicos del presupuesto hogareño, sino que tendremos la oportunidad de enseñar a presupuestar a nuestros hijos de una manera efectiva y transformadora. YNAB Together también significa que será mucho más fácil para mí como coach acompañar a mis clientes en sus primeros pasos usando YNAB.
El próximo 3 de noviembre, el grupo de coaches certificados de YNAB (del cual soy miembro de número) participará en una presentación y sesión de preguntas y respuestas acerca YNAB Together. Iré actualizando esta entrada con nueva información a medida que vaya sucediendo.
¿Cuántas cuentas de ahorro o de cheques tienes? ¿Dos, tres… nueve? Muchas personas intentan organizar sus finanzas personales y de pareja distribuyendo su dinero en diversas cuentas a las que les asignan "intenciones". Entienden que separando su dinero en diferentes cuentas bancarias están efectivamente asignándole funciones específicas. "Esta es la cuenta para la universidad de mis hijos, en esta cuenta ahorramos para las vacaciones familiares, tenemos una cuenta compartida para cosas del hogar y claro, las cuentas de nómina, que solo las usamos para transferir dinero a las demás". ¿Te suena familiar?
Cuando alguien me describe su engranaje financiero lleno de cuentas bancarias "especializadas", sonrío nerviosamente. Noto el esfuerzo que han puesto en crear su maquinaria y, caramba, aplaudo por eso. Sin embargo, es necesario que hablemos de lo inútil, complicado y costoso que es tener tantas piezas redundantes. Hablemos de cerrar cuentas bancarias innecesarias.
Lo inútil
Cuando aprendes a usar el Método YNAB, te das cuenta bastante rápido de que hay una diferencia inmensa entre el presupuesto y las cuentas bancarias. En YNAB, las cuentas son solamente "lugares", nunca "propósitos" ni "intenciones". Una cuenta es simplemente una ubicación física en algún banco. Y como las cuentas bancarias nunca se llenan (puedes depositar millones y millones de dólares en ellas), tener muchas cuentas es realmente innecesario. Veamos un ejemplo práctico:
Julián acaba de cobrar 1,650 dólares en su cuenta de nómina. Tiene además, una segunda cuenta con 800 dólares ahorrados para vacaciones, 600 dólares en una tercera cuenta para la educación universitaria de sus hijos pequeños y en una cuarta cuenta lleva 1,200 dólares ahorrados para el inicial de un nuevo vehículo. En total, Julián tiene cuatro cuentas cuyos balances suman 4,250 dólares.
Claramente, Julián quiere mantener el dinero separado para evitar gastarlo en cosas que no debe gastarlo. Su racional le indica que nunca debe usar los dineros de esas cuentas para cosas que no sean lo que el nombre de la cuenta indica. Si me preguntas, ese plan me parece muy loable… pero en YNAB, no es necesario.
Mira ahora cómo funciona la intención de Julián en YNAB:
En este ejemplo, Julián ha aprendido a usar YNAB para asignar trabajo a su dinero en el presupuesto, no en las cuentas. Movió todo el dinero de las tres cuentas satélite a su cuenta de nómina, y tiene exactamente el mismo monto total. ¿Qué cambió? Que en el presupuesto asignó los montos previamente ahorrados en categorías específicas que se ajustan a su plan.
"Pero…" —ya te escucho protestar— "¡si Julián pone todo el dinero en una sola cuenta, va a gastar lo de las vacaciones sin darse cuenta!". Es un temor común, pero infundado. Julián ya sabe que nunca debe mirar el balance de su cuenta para tomar decisiones financieras: lo que mirará siempre son sus categorías. Y en el ejemplo anterior, hay 1,650 dólares (su pago de nómina) esperando tener trabajo asignado (mira arriba donde dice "ready to assign"), porque de los 4,250 totales, ya 800 son de vacaciones, 600 de estudios y 1,200 para el nuevo automóvil. ¿Vas viendo la diferencia? Ah, pero espera, aún hay más. Mira qué pasa cuando él asigna todo el dinero sin oficio:
Julián tomó todo el dinero que recibió de su empleador y lo distribuyó en sus prioridades inmediatas. La regla 1 de YNAB es el faro que utiliza para ello: ¿Qué debe resolver este dinero antes de que llegue más dinero? Julián decidió priorizar la mayoría de sus gastos fijos mensuales, asignar dinero a sus gastos frecuentes y colocar dinero en sus gastos no mensuales. ¡Hasta aumentó el monto asignado a vacaciones, estudios y nuevo auto! ¿Cuánto ha gastado? Ni un centavo: Fíjate que en su cuenta de nómina siguen estando los mismos 4,250 dólares. Pero son 4,250 dólares con trabajos definidos en YNAB.
Ahora bien, lo que importa en este punto es que las cuentas bancarias que Julián tenía antes de empezar a usar YNAB ahora son totalmente innecesarias. Es justo lo que YNAB revela: No necesitas tener montones de cuentas, sino montones de categorías para el dinero. Las cuentas accesorias son inútiles.
Lo complicado
Además de inútiles, tener una maquinaria financiera con muchas cuentas bancarias añade un nivel de complejidad que entorpece todo. Julián recibía el dinero por su trabajo en una cuenta y tenía que ir a varios bancos o realizar distintas transferencias bancarias entre sus propias cuentas para mantener la intencionalidad de sus ahorros. Con YNAB lo único que necesita es sumarle más dinero sin oficio a las categorías. Más simple, imposible.
Además, en YNAB Julián ha creado montones de categorías que se ajustan a sus necesidades y sus prioridades, y ha asignado dinero a la mayoría de ellas. ¡Para tener ese nivel de control, intención y granularidad con su método anterior tendría que abrir más de veinte cuentas! ¿No es sopotocientas veces más eficiente hacerlo con YNAB?
Lo costoso
Un aspecto final que pocas personas se detienen a calcular tiene que ver con el costo de tener muchas cuentas bancarias. En muchos países, los bancos cobran comisiones por "manejo de cuenta", mensualidades por uso de cajeros automáticos, seguros, comisiones por balance mínimo, cargos especiales y mil cosas más que inventan para sangrar a los clientes. ¿Para qué regalarle dinero a los bancos por conceptos duplicados? No sé tú, pero mientras menos dinero los bancos me quiten por usar MI DINERO, menos molesto me sentiré.
Consideraciones finales
Felicito a toda persona que actualmente tenga un semillero de "cuentas satélite" con el propósito de ahorrar para objetivos específicos. La intención de mantener un sistema financiero de esa manera es aplaudible, pero confío en que ya estarás viendo que hay una mejor manera de crear discrecionalidad con tu dinero: Las categorías del presupuesto YNAB son la mejor solución.
Ok, pero ¿cuántas cuentas son muchas cuentas? Eso, como todo, va a depender de cada caso. En general, pienso que una persona puede manejarse perfectamente con una o dos cuentas bancarias, en distintas instituciones financieras. Hay ocasiones en las que "es obligatorio" abrir cuentas bancarias. Algunos ejemplos: al solicitar préstamos, muchos bancos exigen que se cree una cuenta asociada al préstamo. También, si cambias de empleador, es posible que te obliguen a crear una cuenta en un banco que no usabas, porque la nómina la pagan por ese medio.
Lo importante es que tomes conciencia de lo impráctico que es tener demasiadas cuentas y busques la forma de tener solo las estrictamente necesarias, y que empieces a ver las ventajas de presupuestar con alguna herramienta que te permita asignar intenciones sin necesidad de abrir montones de cuentas. ¿Mi recomendación? Ya la sabes: You Need A Budget. Usa mi enlace de referimiento para obtener una prueba totalmente gratuita y totalmente funcional por 34 días, y si te suscribes al servicio obtendrás (y yo también) un mes adicional gratis luego de tu primer ciclo de pago.
Creo que la palabra que mejor engloba el método YNAB es "intencionalidad". Se trata de tomar decisiones sobre el dinero con propósitos claros y sin ambigüedades. YNAB plantea "cuatro reglas" que te ponen a ti como conductor del vehículo de tus finanzas. Las reglas son bastante lógicas pero van en contravía a lo que las personas promedio hacen.
Antes de empezar, es bueno que sepas que YNAB ofrece un período de prueba totalmente funcional por 34 días, totalmente gratis. Además de ese período de prueba, obtendrías un mes gratuito al final de tu primer ciclo de pago si te suscribes con mi enlace de referimiento.
(Utilizo "peso" porque la mayoría de países hispanoparlantes usan esa denominación). En el centro de esta regla reside una frase determinante: "¿Qué cosas debe resolver este dinero antes de que me llegue más dinero?". ¡Fíjate como el pasado ya no es protagonista de tus finanzas! Lo que el método YNAB te propone es que mires tus bolsillos y tu dinero líquido y decidas ahora mismo cuáles son las prioridades inmediatas que puedes cubrir con lo que tienes. Cada vez que recibas tu salario o un ingreso, haz esta pregunta y antes de gastar un centavo dale un oficio a cada peso que entre.
Regla 2: Prepárate para los gastos fuertes
Mal que bien, es bastante fácil cubrir los gastos fijos de cada mes. El real problema es que hay muchos otros compromisos que no son necesariamente mensuales, y que cuando surgen sacan de balance a cualquier persona. Cosas como el seguro anual del vehículo, los regalos de cumpleaños o de Navidad, fechas aniversarias y las membrecías como Amazon Prime son compromisos que suceden normalmente una vez al año. Pero además están los imprevistos: una tubería se rompió en tu baño, se fundió tu computadora, te robaron el móvil y debes reemplazarlo… YNAB te ayuda a prepararte para esos gastos fuertes convirtiéndolos en "gastos fijos mensuales" y apartando pequeñas sumas para que cuando lleguen los problemas estés listo o adelantado para hacerles frente sin necesidad de endeudarte.
Regla 3: Ajústate a los cambios
A pesar de toda la buena intención y tus capacidades de ver el futuro, alguna cosa va a suceder, algo que no previste y para lo que no estabas preparado con la regla 2. Quizás gastaste más en supermercado que lo que habías estimado. ¿Ahora sí darás un tarjetazo sin respaldo? No, YNAB te da la flexibilidad de cambiar tu presupuesto porque cuando tus prioridades cambian, tu presupuesto debe cambiar también. Detrás de esta regla está la gran libertad de hacer cambios cuando sea necesario, y YNAB te ayudará a mantener todo en orden para que puedas volver rápidamente al cauce inicial.
Regla 4: Añeja tu dinero
La cuarta regla es básicamente un subproducto de las primeras tres. A medida que vas aplicando tu plan y saliendo de deudas, te empezará a sobrar dinero (quizás poco al principio, pero cada vez más). Mientras más tiempo tu dinero permanezca en tus cuentas, más se irá añejando. Con constancia y disciplina, llegará un día en el que estarás pagando todos tus compromisos fijos y no fijos del mes siguiente con dinero de este mes. Y cuando llegas a ese lugar, la vida te cambia porque finalmente habrás roto la dependencia de la quincena. De ahí en adelante todo es seguir incrementando la edad de tu dinero y, eventualmente, usarlo para otras metas financieras que quieras lograr.
¿Suena bien?
Quizás has leído esto y estarás pensando "me parece muy lógico, pero todo el mundo sabe eso, ¿no?". Si te pasó por la mente, créeme que es una verdad a medias. Sí, todo es muy lógico, son reglas perfectamente sensatas… pero te asombraría saber que casi nadie sabe realmente que así debe manejar su dinero en el día a día. El poder del método YNAB es que abre los ojos de manera coherente y coordinada sobre cosas que muchos nunca pensamos.
Ahora te pregunto: ¿Qué tienes qué perder? Literalmente, NADA. Puedes usar el software por más de un mes totalmente gratis, utilizar todos los recursos de enseñanza sin dar un centavo, y aprender a encaminar tu vida financiera con este conjunto de reglas y ganar control, empezar a tener paz y satisfacción. ¡Empieza hoy tu prueba gratis con este enlace!
Y si necesitas más ayuda, pues estoy aquí para darte todo mi apoyo, conocimiento y experiencia:
Existen literalmente cientos de programas y métodos para manejar las finanzas. Yo he utilizado un montón de ellos a lo largo de los años. Desde un cuaderno en mis tiempos universitarios, luego una hoja de Lotus 1-2-3 (sí, soy así de viejo) y más tarde Excel. Cuando salió Windows 95, compré Microsoft Money Plus y llegué a utilizarlo por varios años. Obviamente, también usé Quicken, y cuando salieron las PalmPilot, compré PocketMoney pues mi mayor problema era anotar mis transacciones cuando estaba lejos de la PC.
Sin embargo, estas y otras soluciones nunca lograron encarrilarme hacia la prevención de deuda, la intencionalidad del gasto ni el diseño de un "roadmap" que me permitiera dejar de depender de la quincena y colocarme en el camino de la independencia.
You Need A Budget (YNAB) cambió ese paradigma. Fue la primera herramienta que utilicé con un determinante enfoque al futuro. La inmensa mayoría de los programas y apps son muy efectivos en ayudarte a registrar tus ingresos y gastos a medida que los realizas. Te muestran el pasado pero te ayudan muy poco a mirar hacia adelante. YNAB, en cambio, funciona totalmente a la inversa; básicamente te dice "olvídate de lo que hiciste hasta ahora, vamos a planificar lo que harás a partir de este momento" y te va encaminando a diseñar un plan realista y alcanzable que con disciplina te va a sacar de cualquier olla.
Antes de continuar, es bueno que sepas que YNAB ofrece un período de prueba totalmente funcional por 34 días, totalmente gratis. Además de ese período de prueba, obtendrías un mes gratuito al final de tu primer ciclo de pago si te suscribes con mi enlace de referimiento.
YNAB es varias cosas a la vez. En su esencia más pura, es un método; cuatro reglas y seis hábitos saludables que puedes aplicar hasta con lápiz y papel. Luego está la aplicación web y para móviles, que están diseñadas para que tengas que aplicar las cuatro reglas de manera coordinada. Pero encima de todo esto, quizás lo más importante es que YNAB también es una escuela de educación financiera con docenas de recursos gratuitos que puedes aprovechar ahora mismo. Su website y sus redes sociales están repletas de ideas, consejos, ejemplos prácticos, cursos en vídeo que cubren las situaciones más comunes, talleres en vivo que puedes hacer tantas veces como desees y con profesores expertos a los que podrás plantearle cualquier duda que tengas con YNAB, y un servicio al cliente absolutamente estelar. ¿El único inconveniente? Todo es en inglés. Sé que YNAB está trabajando en llevar su contenido a otros idiomas, pero mientras tanto, todo está en inglés. Pero si el idioma es una barrera para ti, ¡aquí estoy yo para ayudarte!
Vengo utilizando YNAB desde el 2013, con mis tropiezos y dificultades, hasta que en 2017 me puse muy serio y "le cogí el piso". Jamás he estado en mejor posición en toda mi vida, y solo podré mejorar cada día. ¡No hay vuelta atrás a la olla!
El método y las apps de YNAB implementan tres importantes principios de presupuesto, y lo hacen de una forma tal que no existe nada similar en el mercado. Veamos estos conceptos:
Presupuestar en sobres
En inglés "envelope budgeting" es un concepto muy común. En castellano yo utilizo la analogía del gavetero, donde tienes un montón de gavetas, cada una con su nombre, y en ellas colocas una suma de dinero destinada a resolver los compromisos designados por su nombre. La gaveta de "renta" es para pagar el alquiler o el préstamo hipotecario. La gaveta de "abarrotes" contiene dinero que servirá para llenar la alacena y el refrigerador. La gaveta de "mantenimiento vehicular" te servirá para reparaciones del coche, combustible, etc. Al distribuir el dinero en gavetas (o sobres) estás efectivamente dándole un propósito a cada gaveta.
Presupuestar a cero
YNAB es un método inmensamente efectivo porque apenas empiezas a utilizarlo y te ayuda a eliminar la incertidumbre. Presupuestar a cero significa hacer un abarcador ejercicio de priorización, mediante el cual decidimos qué cosas resolveremos con el dinero que tenemos a mano ANTES de gastarlo. Además de asignar cada centavo a un sobre o gaveta, este concepto te obliga a que no te quede nada sin ser asignado. Cuando ya no tienes "dinero sin trabajo", entonces has presupuestado a cero y la neblina de "qué voy a hacer" se ha disipado. Ya tienes un plan inicial.
Presupuestar solo el dinero a la vista
La idea más radical del método es que solo debemos presupuestar dinero que tenemos a mano. La mayoría de las aplicaciones fracasan en esto, porque te llevan a presupuestar "dinero potencial", lo que alegadamente recibirás en un mes, dinero que NO tienes. YNAB no funciona así, sino que se basa en que tu plan tiene que ser confiable. Por eso solo el dinero a la vista se presupuesta. Cuando llegue más dinero, solo entonces se repite el proceso de priorización y presupuestado a cero.