Categoría: Reducción de deudas

  • Aprovecha tu Doble Sueldo para tener un Próspero Año Nuevo

    Aprovecha tu Doble Sueldo para tener un Próspero Año Nuevo

    En la República Dominicana, estos días predecembrinos llenan de expectativas a miles de trabajadores asalariados que cuentan cuánto falta para recibir el “doble sueldo” o “salario de navidad”. Este dinero, amparado por los artículos 219-222 del Código de Trabajo, es un alivio financiero que llega libre de impuestos, justo a tiempo para los gastos de la temporada. Para muchos, diciembre es el único mes del año en que reciben un ingreso extra, lo que convierte la “regalía pascual” en una oportunidad excepcional para mejorar su situación financiera.

    Diversos estudios revelan que cada año la mayoría de las personas destina gran parte de este ingreso a pagar deudas. Aunque eso es un ejercicio responsable, si tienes que usar tu regalía cada diciembre para cubrir compromisos financieros, es algo que debería moverte a preocupación. Muy probablemente, te esté faltando una planificación financiera sólida que te permita disfrutar ese “dinero feliz” en motivos realmente felices, sin atender deudas. Si eres de las personas que cada año está “tapando hoyos” con el dinero del Doble Sueldo, te invito a frenar un poco y pensar en cómo salir del vicioso ciclo de la deuda.

    Nota al margen: El pasado 20 de noviembre participé en el programa "Sí a la Vida" que conduce Raquel Cabrera a través de eXtra86.net. Allí tuve la oportunidad de hablar del contenido de esta entrada, por si prefieres un formato audiovisual, aquí está:

    Tres amigos

    Imaginemos a tres amigos, Hermenegildo, Plutarco y Belarminio, quienes ganan el mismo salario (65 mil antes de impuestos, 60 mil pesos netos) y que casualmente los tres arrastran una deuda de 100,000 pesos en tarjetas de crédito. Como muchos, ellos esperan ansiosos la llegada del salario de Navidad pero no todos tienen los mismos planes para aliviar su situación.

    Cuando “el Doble” finalmente cae, la oficina se vuelve un jolgorio, la gente anda sonriente, los abrazos abundan y hasta los grinchuelos de siempre tararean el “yingobel”. Nuestros amigos reciben la primera quincena de diciembre y el salario navideño (30,000 y 65,000 respectivamente). Alrededor de un té de jengibre que alguien llevó para compartir, Hermenegildo, Plutarco y Belarminio debaten qué harán con su dinero.

    El plan de Hermenegildo: “¡Fieta y fieta!”

    El primero de los amigos dice sin ningún rubor que el doble sueldo es pa' gozar, y que él trabaja muy duro todo el año: “Eso' cualto' son pa’ bebérmelo, pa yo hace’ coro, comprar ropa pa’ la cena del 24 y el 31, y darme un viajecito con la familia, porque yo me lo merezco”.

    El plan de Plutarco: Empezar el año sin deudas

    De su lado, Plutarco se siente tentado a usar todo su dinero (95,000) para “salir de la deuda” en un afán de alta responsabilidad fiscal. Entiende que es mejor arrancar el año nuevo sin cadenas, aunque se quede sin dinero para hacer frente a las malas pasadas que la vida suele darle a todo el mundo. “Quiero tener esa sensación de libertad, de no deberle ni un chele a nadie”, dice. Plutarco está acostumbrado a que "el doble se usa pa' nivelarse" y entiende que es normal vivir con deudas, para pagarlas "cuando entre una brisita".

    El enfoque de Belarminio: Usar el FIDEO

    En cambio, Belarminio seguirá un plan llamado “FIDEO” (Fondo de emergencia, Inversión, Deuda y Ocio), distribuyendo su regalía en proporciones que le permitirán prevenir nuevas deudas y comenzar a invertir. Cada componente es indispensable, pero los porcentajes pueden variar. Belarminio ha decidido distribuir su salario navideño de la manera siguiente:

    • 20% irá a un Fondo de emergencia, que servirá como respaldo para enfrentar posibles imprevistos sin necesidad de endeudarse con la tarjeta de crédito.
    • 30% lo usará para iniciar una Inversión que generará intereses y contribuirá a su futuro financiero. “aunque sea poco, necesito empezar a invertir, y ahora es el momento”, dice.
    • 40% para atacar la Deuda de la tarjeta, permitiendo que la carga de intereses se reduzca progresivamente, aunque no la pueda eliminar ahora mismo. Además, está preparado para continuar bajando su deuda hasta vencerla.
    • 10% para Ocio, entretenimiento y pequeños regalos, con lo que podrá disfrutar de la temporada sin caer en excesos.

    La manera en la que Belarminio defiende su estrategia tiene que ver con el pasado. “Llevo muchos años siguiendo el mismo plan que Plutarco, y antes me lo gozaba todo como Hermenegildo”, dice. “Pero esa felicidad se termina desde que aparece un gasto inesperado y tengo que volver a endeudarme para solucionarlo”.

    Él reconoce que hacer el FIDEO lo obligará a continuar pagando su deuda de tarjeta de crédito por varios meses adicionales. “Pero yo hice las paces con mi situación, yo no llegué a deber ese dineral en un fin de semana, por eso prefiero asumir mi deuda, entenderla, y tener un plan realista para eliminarla sin quedarme sin ni uno” explica. “Necesito romper el ciclo de la deuda, y este plan me dará un pequeño pero importante margen de rejuego que voy a esforzarme en incrementar”, agrega. “Además, ya no seré un simple empleado, también seré inversionista, y nadie se hizo rico sin aprender a invertir su dinero con paciencia y consistencia”, sentencia convencido.

    Hermenegildo no ha escuchado nada, está distraído buscando un playlist de Cima Sabor Navideño en Spotify para ambientar la oficina. Pero Plutarco está en silencio. Lo que acaba de escuchar lo deja pensativo, algo en su interior le dice que tiene sentido el plan de Belarminio, pero él aún confía totalmente en que su estrategia es mejor.

    ¿Cuál estrategia dará mejor resultado?

    De Hermenegildo probablemente no hay mucho qué decir. Cuando una persona arrastra un fardo y no aprovecha los alivios que recibe, continuará empeorando irremediablemente. Pero si Belarminio y Plutarco llevan a cabo sus planes como los han pensado, ¿cuál de los dos llegará al próximo diciembre en una mejor posición financiera?

    Si yo apostara, apostaría a Belarminio. Es cierto que los primeros días de enero serán de euforia para Plutarco (porque indudablemente se siente muy bien saldar una deuda importante), pero no pasará mucho tiempo antes de que la poca capacidad de maniobra vuelva a pesar en sus finanzas.

    Belarminio, por su parte, ha tomado su situación con más conciencia: Sabe que tiene una deuda y que debe pagarla. Pero en lugar de destinar todo su dinero a la fugaz ilusión de “saldé mi deuda”, ha hecho un plan para agenciarse un colchón que lo ayude con los imprevistos y ha puesto dinero a producir más dinero. Al evitar nueva deuda (usando sabiamente y reponiendo el fondo de emergencias) Belarminio está mejor posicionado para llegar al próximo doble sueldo sin compromisos pendientes.

    El poder de un Fondo de emergencias

    Tener un fondo de emergencia es esencial para evitar ciclos de deuda. Si bien este fondo no elimina los compromisos, sí previene que las futuras sorpresas financieras obliguen a recurrir a créditos o préstamos. Comúnmente se dice que un fondo de emergencias debe abarcar entre tres y seis meses de gastos, pero para llegar a esa meta hay que empezar aunque sea con una pequeña cantidad que incrementaremos mensualmente. Este colchón aporta tranquilidad y seguridad para enfrentar problemas inesperados. Belarminio está comprando paz.

    Es necesario recordar que este fondo solo debe usarse para emergencias verdaderas, como una avería del automóvil o gastos médicos urgentes. Otros gastos, como cenas o actividades recreativas, no califican como emergencias y deben planificarse por separado. Si respetas esa frontera, estarás bien.

    La importancia de la Inversión

    Además de reducir las deudas, invertir parte del doble sueldo es una estrategia poderosa para mejorar la situación financiera a largo plazo. Invertir no es solo para quienes ya tienen dinero; al contrario, es una de las mejores formas de construir riqueza. Las claves para una inversión exitosa son la paciencia y la constancia. Con el tiempo, las inversiones generan intereses que pueden acumularse y, a largo plazo, convertirse en una fuente de ingresos pasivos. Para salir de la olla es imprescindible aprender a invertir su dinero, aunque empieces con poco.

    Una inversión mensual constante puede transformar tu situación financiera, porque con el tiempo, tus inversiones aprovecharán el poder del interés compuesto, que hace que el dinero crezca de manera exponencial.

    Atacar las Deudas con inteligencia

    Aunque es tentador usar el doble sueldo para saldar todas las deudas, un enfoque más sostenible consiste en reducirlas gradualmente. Además de hacer un pago de 40% ahora, Belarminio se ha comprometido a abonar una cantidad fija adicional a sus consumos mensuales a la tarjeta de crédito, asegurando que pagará la deuda sin depender del próximo salario navideño. Es decir, si en el mes Belarminio acumula consumos por 23,000 pesos, se obligará a abonarle, por ejemplo, 30,000. De esta forma, aunque probablemente tarde más tiempo y todavía pague intereses, estará eliminando su deuda de una vez y para siempre.

    En muchos casos, penosamente la deuda es inevitable, pero no tiene que ser eterna. ¡No es sano vivir siempre con deudas! Al planificar pagos constantes, se puede reducir el compromiso mientras se mantiene un flujo de efectivo suficiente para cubrir gastos esenciales y contribuir a metas financieras más grandes.

    Cuando decidas atacar tus deudas, necesitarás un plan realista. Existen varias maneras de eliminar tus deudas. Todas requieren sacrificio y compromiso, elegir un plan puede ser determinante para tu paz en el futuro cercano. La Bola de nieve empieza con la deuda con el balance más pequeño y es ideal para generar confianza y lograr una victoria temprana. La Avalancha se enfoca en eliminar las deudas más caras primero y es mucho más beneficiosa en términos de costos, pues terminas pagando menos intereses. Además, hay una metodología que yo llamo "la emocional" y que consiste en enfocarte en las deudas que más molestia te producen, quizás porque conllevan factores de cercanía, como cuando le debes dinero a tu madre, lo cual según todos los estudios es mucho peor que deberle a un banco.

    Estudia sobre esto aquí.

    Dejar espacio para la diversión

    Plutarco, en su afán de eliminar su deuda, se desprenderá de todo su dinero sin disfrutar la temporada navideña. La ilusión de “empezar limpio el nuevo año” le ha impedido disponer un poco de su merecida regalía pascual para darse un gusto o hacer un regalo. Belarminio, en cambio, fue intencional y definió un monto para usarlo en regalos, entretenimiento y placer. Puede que no sea mucho, pero él empezará el año con una mejor sonrisa.

    ¿Qué harás tú?

    Cada quien usará su doble sueldo como mejor le plazca. La vida está llena de Hermenegildos, que ante la menor oportunidad de disfrute, se entregan al bacanal sin pensar en nada. Hay menos Plutarcos, pero sospecho que si eres uno de ellos, deberías considerar hacer como Belarminio. Puedes adaptar los porcentajes según tus prioridades, pero no debes dejar de lado ninguna de las partidas (Fondo de emergencia, Inversión, Deuda y Ocio). Esta estrategia es efectiva para hacer que el dinero trabaje para ti en el presente y en el futuro.

    ¡Reflexiona y decídete a salir de la Olla!

  • Cambia la manera en la que usas tu crédito

    Cambia la manera en la que usas tu crédito

    Las tarjetas de crédito son tan universales hoy en día que es fácil olvidar que no todos sabemos utilizarlas correctamente, y menos aún usarlas a nuestro favor. La definición más simple de "tarjeta de crédito" implica confianza: los bancos, casi literalmente, nos dicen "Yo creo que tú eres capaz de comprar cosas y pagar luego todo lo que hayas consumido".

    Lamentablemente, con frecuencia vemos personas que utilizan su tarjeta de crédito de espaldas a esta confianza. Esta entrada propone un cambio de mentalidad en el uso de este medio de pago tan beneficioso y a la vez riesgoso.

    Julia y Miguel: Dos filosofías de crédito

    Conoce a Miguel y Julia, ambos de 21 años, novios que se conocieron en la universidad. Miguel consiguió su primer empleo hace un año y Julia empezó a trabajar diez meses atrás. Ambos acaban de recibir su primera tarjeta de crédito, cada una con un límite de 1500 dólares.

    Con el tiempo, ambos han utilizado sus tarjetas con frecuencia. Cada mes, toman parte de su salario y pagan los balances consumidos. Ninguno ha pagado intereses por concepto de financiamiento ni se han atrasado en sus pagos al banco.

    Sin embargo, si viéramos sus piernas, Miguel ahora arrastra cadenas y grilletes mientras que Julia puede caminar sin dificultad. ¿Qué ha pasado?

    Dos enfoques divergentes

    Julia y Miguel representan dos filosofías esencialmente divergentes sobre el manejo del crédito:

    • Miguel ha empezado a ver su tarjeta de crédito como dinero extra. "Ahora tengo mi salario y además puedo comprar con el dinero del banco", piensa. Ha realizado muchas compras sabiendo que con su próximo pago saldará todo lo consumido. "No es problema", dice. "No pagaré nada de interés al banco, pues sé bien que no debo endeudarme más allá de lo que puedo pagar". Miguel tomó la confianza que el banco le otorgó y la delegó en su empleador.
    • Julia, por otro lado, no percibe su tarjeta de crédito de la misma manera. "No es dinero extra, es solo una opción para pagar", explica. "Todo lo que yo consumo con mi tarjeta de crédito habría podido comprarlo con el dinero de mi cuenta bancaria". Julia paga con su tarjeta por sus beneficios: las millas, los reembolsos, los privilegios que otorga. Pero se esfuerza en no comprar cosas que no pudiera pagar con dinero que tiene en ese momento. Y la forma en que Julia puede mantenerse al día es mediante el uso de una app como MyBudgetCoach o como YNAB o para guiar su plan de gastos. Estas aplicaciones le ayudan a diseñar categorías de gasto que evitarán que se endeude.

    La deuda flotante

    Tres años después, Miguel y Julia están casados. Mantienen sus hábitos financieros divergentes y aún utilizan su crédito de la misma manera que cuando eran novios.

    Ambos han progresado y ahora cada uno recibe un salario mensual de 4000 dólares. El banco les ha triplicado el crédito, y ahora cada uno puede cargar hasta 4500 dólares a sus tarjetas.

    La situación actual es la siguiente:

    • Miguel tiene un balance de 4285 dólares en su tarjeta, mientras en su cuenta bancaria solo hay 622 dólares. "No importa, el viernes llega mi pago, con eso limpiaré mi tarjeta", dice confiado.
    • Julia tiene un balance de 4394 dólares en su tarjeta de crédito, pero su cuenta bancaria tiene 4412 dólares. "Puedo saldar mi balance ahora mismo si quisiera", dice. "Y también recibiré mi pago el viernes".

    En otras palabras, Julia tiene todo el límite de crédito a su favor. Miguel, por otro lado, necesita cobrar para saldar su deuda sin penalidades, pero se quedará casi descapitalizado, viéndose obligado a volver a cargar su tarjeta hasta el tope.

    La deuda que Miguel tiene en su tarjeta de crédito flota de mes a mes, solo cambiando su fecha de vencimiento, y no puede eliminarla sin recibir su pago. Julia, por el contrario, puede saldar su tarjeta en cualquier momento. Mientras ella es dueña de su crédito, Miguel es esclavo del suyo.

    Al llegar el viernes, ambos reciben su pago mensual (4000 dólares cada uno) y saldan sus balances de tarjeta de crédito. Miguel queda con 337 dólares en su cuenta bancaria (622+4000-4285). Julia queda con 4018 dólares (4412+4000-4394).

    El señor Murphy interviene

    Es hora de añadir algunas "dosis de la vida" a la historia de Julia y Miguel, cortesía del Maestro Jedi de los imprevistos, el señor Murphy.

    Mientras regresaba a casa, Julia tuvo un accidente y fue hospitalizada. Miguel, turbado y preocupado por su esposa, se distrajo mientras manejaba e impactó una pared, averiando sensiblemente su automóvil.

    Tras recuperarse de los percances, se sorprendieron al comprobar que los costos asociados con la hospitalización y el choque ascendieron a la misma cifra: 3000 dólares.

    Recibieron sus facturas con preocupación, pero con una diferencia capital:

    • Miguel miraba nervioso su balance disponible, dándose cuenta de que no contaba con suficiente dinero para pagar la reparación del automóvil.
    • La preocupación de Julia era diferente. A pesar de haber pagado todo su balance pendiente de la tarjeta, sabía que en su cuenta bancaria tenía suficiente para pagar la factura médica.

    La angustia de Miguel provenía de la crudeza del quiebre, mientras Julia contaba con más holgura: podía pagar la factura médica con su tarjeta de crédito y tenía aún 50 días para honrar su deuda (30 días del mes más unos 20 de plazo que otorga el banco luego de la fecha de corte). Miguel tendría que financiar su deuda y modificar su estilo de vida, mientras que Julia tenía espacio para hacer ajustes y mantenerse a flote sin cambios en su rutina diaria.

    Solo entonces Miguel se dio cuenta del gran error que había estado cometiendo por años: al cargar a su tarjeta de crédito compras sin respaldo inmediato, poco a poco Miguel perdió la ventaja de tener crédito. Ahora con este imprevisto (y sin un fondo de emergencia) tendrá que caer en el oscuro abismo del financiamiento.

    De Miguel a Julia

    La historia de Julia y Miguel busca ilustrar dos filosofías de manejo de crédito que son comunes. En el mundo hay muy pocas Julias pero infinidad de Migueles. Y peor aún, aquellos que están peor que Miguel, los que además de arrastrar deuda, también arrastran financiamiento. A ese club pasará Miguel, y por eso su angustia.

    ¿Eres Julia, o eres Miguel? ¿Cargas consumos a tu tarjeta porque no tienes efectivo y estás contando con que "cuando cobre yo pago todo lo que debo" como decía Miguel, o cuando haces consumos eliges pagar con la tarjeta de crédito pero podrías pagar con efectivo, según el ejemplo de Julia?

    Si te identificas con Miguel y quieres tener la paz de Julia, aprovecha tu posición de ventaja antes de que el señor Murphy te lance una de las suyas. Empieza a pagar más a tu balance cada mes, para que aumentes tu disponible. En cuestión de algunos meses, te parecerás a Julia y escalarás un peldaño más en tu camino hacia la libertad financiera.

    Este es uno de los muchos escenarios en los que MyBudgetCoach y YNAB pueden ser útiles. Al crear un presupuesto que priorice sus necesidades, lo ayude a anticipar las travesuras de Murphy y le brinde la flexibilidad para cambiar sus prioridades cuando sea necesario, será mejor que use su tarjeta de crédito para sus beneficios, y no por necesidad.

    Antes de terminar

    Es importante notar que en la historia de Julia y Miguel no se mencionaron los fondos de emergencia. La intención de esta entrada es ilustrar cómo dos filosofías de manejo de crédito pueden tener resultados abismalmente distintos. Sin embargo, es necesario recordar que la primera estrategia que debemos cultivar para evitar el endeudamiento es construir fondos de emergencia (mejor si son "con nombre propio") para evitar tener que recurrir al crédito cuando algo suceda.

    Si Miguel y Julia hubieran contado con un fondo de emergencias, sus percances habrían podido ser cubiertos con ellos, evitando así la necesidad de utilizar sus tarjetas de crédito o enfrentar dificultades financieras en momentos de crisis.

  • Cinco resoluciones financieras que debes considerar

    Cinco resoluciones financieras que debes considerar

    Uno de los consejos que con más frecuencia ofrezco a las personas es el de FRENAR. Detenerse a pensar. Vivimos en una época abrumadora donde todo es aprisa y desperdiciamos las ocasiones que la vida nos brinda para reflexionar. Pero en breve estrenaremos un nuevo año, y muchas personas usan la época para "hacer resoluciones".

    Las dietas y el ejercicio suelen encabezar las resoluciones de año nuevo (nobles ideales, sin dudas), pero quiero proponerte cinco Resoluciones Financieras idóneas para que el nuevo año sea verdaderamente positivo para ti.

    1. Eliminaré mi deuda de consumo en estos 12 meses

    Si tienes préstamos personales de alta tasa, acuerdos con prestamistas o arrastras deuda de tarjeta de crédito, te sugiero que traces un plan realista para eliminar esos compromisos tan costosos, que son un verdadero lastre para todos tus planes. ¡Dedica tiempo a pensar cómo liberarte pronto de ese yugo!

    No hay manera de eliminar deudas sin sacrificios, así que el llamado aquí es a que reduzcas drásticamente todos los gastos supérfluos que pudieras tener (especialmente comer en la calle) para que puedas dedicar más dinero cada mes a bajar tu deuda de alto costo. Cada persona que he asesorado siempre ha experimentado la misma sorpresa: No tenían idea de cuánto dinero gastaban en restaurantes y comida rápida. Apuesto que tú podrías dedicar mucho más dinero a bajar deuda si te comprometes a eliminar ese renglón de tu vida.

    2. Crearé un fondo de emergencias para 1 a 3 meses

    Una de las más efectivas maneras de evitar el endeudamiento es tener un colchón financiero que te permita hacer frente a los imprevistos sin tener que dar un tarjetazo. Crear un fondo de emergencias que te permita costear tu vida por al menos 1 mes (o tres) es una de las metas más satisfactorias que puedes trazarte. Quizás te parezca imposible, especialmente si ya tienes mucha deuda, pero como dije antes, todo empieza con decidir hacer sacrificios.

    Sé que es incómodo hablar de ahorrar cuando se tiene poco dinero y los precios de todo continúan subiendo, pero al final del día es lo que nos toca hacer. No cuentes con que el gobierno, tu familia o tu pareja te van a salvar. Esto es personal, y así deberías verlo siempre.

    3. Hablaré de finanzas con mi pareja y mis hijos

    El dinero es uno de los temas más tabú que tenemos en nuestra sociedad. Muchas parejas ni siquiera saben cuánto gana la otra persona, así que conversar sobre finanzas es una de esas cosas que muy pocas personas hacen.

    Es hora de desmitificar el dinero en la mesa. Ya toca hablar de planes financieros con todos en casa. Es sano y apropiado involucrar a los pequeños en decisiones sobre cosas que se realizarán.

    No pretendo dorar la píldora: hablar de dinero, sobre todo si la situación familiar está comprometida, es retador e incómodo. Sin embargo, deberías tomar el nuevo año para reconocer el elefante en la habitación, y poner sobre la mesa todas las cartas. Tu familia es tu mejor equipo y los que más interesados están en mejorar.

    Y algo crucial: Es necesario que como familia nuclear hablemos sobre la vejez de nuestros padres. No podemos depender de las AFP ni los seguros de salud o vida: La realidad es que nosotros debemos hacer planes para sostener a los mayores en nuestras familias, y esos planes comienzan conversando sobre finanzas en pareja.

    4. En este año abriré mi primera cuenta de inversión

    Lejos están los años en los cuales invertir era algo reservado a comerciantes y empresarios adinerados. Hoy día tenemos más instrumentos de inversión que nunca, y todos ofrecen ventajas notables con relación a las tradicionales cuentas de ahorro. Investiga sobre administradoras de fondos de inversión y puestos de bolsa. Descubrirás que puedes iniciar en este mundo con muy poco dinero y con riesgos razonables.

    Una palabra de precaución: Toda inversión conlleva algún riesgo. Y por regla general, deberías recelar de "ofertas de inversión" que ofrecen retornos fantásticos y que usan tecnologías que no conoces. Hablo específicamente de criptomonedas. Ese es un mundo muy interesante, pero tiene muchos riesgos. Solo debes introducirte en crypto luego de que comprendas claramente el funcionamiento de sus instrumentos. En una frase: Las criptomonedas no son malas, pero en ese entorno abundan los estafadores, así que mucho cuidado con un "mantequillazo".

    5. Aumentaré mis fuentes de ingresos

    Ser empleado no es malo, pero tener mentalidad de empleado es fatal. Las personas asalariadas cumplen un rol cada mes y reciben un dinero como pago por alquilar sus habilidades a un empleador. Pero ¿quién dijo que nuestra capacidad de generar riqueza está limitada al cheque que nos dan al final de cada quincena?

    Todos nosotros tenemos habilidades interesantes. Este nuevo año deberíamos esforzarnos en ponerlas a producir. Hoy día es mucho más fácil que nunca encontrar personas dispuestas a pagarnos por hacer cosas que ya hacemos bien. Hay infinidad de cursos y entrenamientos (hasta gratuitos) que nos ayudarán a aumentar nuestro valor profesional si nos empeñamos en ello.


    Como puedes ver, estas son cinco resoluciones financieras que están plenamente a tu alcance. Me gustaría que te tomes unos días para evaluarlas y ojalá que decidas incorporar una o varias de ellas a tu nuevo año.

    Recuerda que una meta sin un plan es solo un deseo. Es bueno plantearse resoluciones, pero a la vez debes ser sensato.

    • No asumas más resoluciones de las que puedes manejar.
    • Haz que sea un reto difícil, pero no imposible para ti.
    • Escríbelo de puño y letra, ponlo visible en tu habitación, de manera que constantemente te recuerdes tu objetivo.
    • Y sobre todo, recuerda que tus retos deben estar anclados en tus valores y creencias personales.

    Cualquier reto financiero que asumas debe reflejar la persona en la que quieres convertirte al final del año entrante.

    Todo mundo en estos días repite la misma frase cliché: "Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo" como si fuera un conjuro mágico. Spoiler alert: No hay nada de magia en esto, pero sí mucha determinación y trabajo.

    Te toca a ti hacer que el año nuevo sea próspero y la Navidad feliz. La felicidad y la prosperidad se construyen con trabajo y constancia. ¡Te invito pues a que hagas Feliz tu Navidad y Próspero tu Año Nuevo!

    Nota: Las imágenes internas de este artículo fueron creadas con inteligencia artificial.


    …ya que estás aquí…

    ¡Me apasiona ayudar! Utiliza este formulario para agendar una llamada exploratoria gratuita y sin compromisos. En ella nos presentaremos y te haré algunas preguntas para conocer un poco mejor tu situación. Es posible que pueda orientarte sobre pasos a seguir (con mi asesoría directa o con recursos gratuitos).

  • ¿Y qué hacemos con el Doble? ¡FIDEO!

    ¿Y qué hacemos con el Doble? ¡FIDEO!

    Diciembre ya está aquí y el barullo social empieza a elevarse. Un mes de fiestas, reuniones de amigos y familiares, agasajos en la oficina, regalos (buenos, malos e impublicables), amores que nacen y otros que naufragan y mucho, muuuuucho alcohol. El final de cada año es un bacanal sin pausa en el que los hispanos y todo el mundo occidental nos volcamos con desenfreno.

    Y también (o quizás "como causa de"), diciembre es el mes donde muchos países de Latinoamérica los trabajadores formales reciben el aguinaldo. En la República Dominicana se le conoce como "Doble Sueldo", "Regalía Pascual" o "Salario Navideño", sinónimos todos de "una brisita que entra" en nuestras finanzas y que supone un alivio… y a veces, una condena.

    Si eres de las personas que va a recibir "el doble" dentro de unos días, apostaría que lo estás esperando con ansias. Es probable que tengas tu regalía comprometida total o parcialmente, mucho antes de recibirla. No te culpes, a todos nos ha pasado; sé de personas que hicieron planes desde marzo con un dinero tan lejano. Y esta mezcla de angustia expectante por la llegada del salario navideño hasta le quita la emoción de lo que debería ser un dinero feliz, y para cosas felices.

    Hoy quisiera preguntarte: ¿No sería buenísimo recibir el Doble Sueldo y no tener nada en qué gastarlo? ¿Te gustaría ver llegar ese salario extra que te has ganado, y no usarlo para pagar las tarjetas que mantuviste llenas todo el año, o para reparar tu auto o tu casa porque con tu salario normal no podías? ¿No estaría genial llegar a julio de 2024 y tener todavía una parte de ese aguinaldo en tus bolsillos, sonando como felices cascabeles en pleno verano?

    Aunque ahora podría parecerte una quimera, te aseguro que es algo lograble si te planificas correctamente. Y si quieres que tu #Doble2024 sea enteramente tuyo, debes empezar usando bien el de este año. Aquí mis recomendaciones.

    Construye tu brújula

    Ahora que estás a punto de recibir un "menudo" importante, te invito a que tomes un tiempo para pensar (pero pensar en serio) en qué tipo de vida deseas cultivar para ti y los tuyos. ¿Cuáles son las cosas más importantes para ti? ¿Qué cosas deseas lograr en el futuro cercano? Aunque parezca un ejercicio tonto, es muy importante que tengas estas cosas definidas. ¡Escríbelas, porque te darán claridad!

    ¿Sabes por qué esto es importante? Porque probablemente NUNCA ANTES te has hecho estas preguntas. La mayoría de las personas pasa la vida sin jamás preguntarse "¿Dónde me veo de aquí a 10 años? ¿Cuáles son las cosas realmente valiosas para mí?" Y estas preguntas son cruciales porque tus decisiones financieras deben tener un norte. Definir estos puntos es tu brújula. Construye tu brújula. Ella guiará tus decisiones, las que tomarás con el Doble y todas las que vendrán después.

    Configura tu FIDEO

    No se trata del alimento, por supuesto. Son siglas, las que definen algunos pilares financieros que deberías considerar cuando recibes un dinero extra. Fondo de emergencias + Inversiones, DEuda y Ocio. Deberías definir tu FIDEO antes de recibir el dinero, porque si el doble llega y no tienes un plan, te aseguro que encontrarás mil cosas de Ocio en qué gastarlo.

    Cuando configuras tu FIDEO con antelación, eliminas la incertidumbre y te haces una idea muy clara de lo que va a pasar. Reduces las sorpresas y en general puedes disfrutar responsablemente el camino que tu brújula te marca.

    Mi recomendación es que sigas una distribución como esta:

    25% = F+I (fondo de emergencias o inversiones)
    65% = DE (reducción de deuda principalmente costosa)
    10% = O (diversión y ocio)

    Por supuesto, tus porcentajes pueden variar, pero es importante que seas intencional en distribuir tu doble de acuerdo al FIDEO que definas. Como sugerencias, nunca recomendaría que el Ocio tenga más de 15%. Y si no tienes deudas de consumo, aumenta mucho más el porcentaje del fondo de emergencia y las inversiones que lo que le aumentes al ocio.

    La F: ¿Por qué lo primero es el fondo de emergencias?

    Un error común que muchas personas cometen con su doble sueldo es no aprovechar para iniciar un fondo de emergencias. Sí, es sabio usar el dinero extra para bajar los compromisos costosos (como las tarjetas de crédito, más de eso en breve), pero por muy noble que pueda parecer esa idea, en el fondo es una pésima estrategia. Tener un fondo de emergencias es la más sana manera de evitar ahondar el agujero de las deudas. Cuando se presente un imprevisto, siempre será mejor "caerse" en un colchón de previsión que volver a endeudarse.

    Cada caso es particular, pero recomendaría que entre el 20 y el 25% del dinero extra que recibas lo conviertas en un fondo de emergencia y/o inversiones. El problema con los fondos de emergencia es que no los respetamos y en poco tiempo, cenar en un Wendy’s o comprar un nuevo pantalón "es una emergencia". Quizás convenga que abras una cuenta en moneda extranjera para que sea un poco más difícil usar el dinero, pero en el fondo todo depende de ti y la seriedad de tu voluntad.

    Un fondo de emergencias no es algo estático. Inicia el tuyo este mes, pero procura aportar un poco de tu salario cada mes para ir aumentándolo. Es un ahorro que te evitará mucho lío en el camino. Aquí escribí sobre por qué es mejor prevenir deuda.

    La I: ¿Inversiones? ¿Y no hay que ser un gurú para invertir?

    Uno de los más grotescos mitos de las finanzas personales es que "invertir es difícil". Quizás décadas atrás era mucho más complicado que ahora, pero hoy día hay una cantidad inmensa de instrumentos de inversión que son excelentes destinos de nuestro dinero. Además, abunda la información, solo necesitas determinar fuentes fiables. Es crucial educarse, asesorarse con expertos que conozcan el sistema financiero de tu país. Puede ser prudente empezar con sumas pequeñas e ir aumentando a medida que se adquiere destreza.

    Y a la hora de invertir, siempre es sano recordar que toda inversión conlleva riesgos. Hay niveles de riesgo en todas las inversiones, por lo que es necesario entender los peligros de invertir, dejar de lado la codicia en aras de la seguridad y el aprendizaje e ir escalando con calma la montaña.

    Una ventaja obvia de las inversiones es que son más difíciles de manipular para nuestro favor individual. Y eso a la vez puede ser un problema en caso de que existan razones legítimas para requerir el dinero invertido, pues constará más tiempo y penalidades.

    Un punto que nunca va a ser suficientemente recalcado: Huye de las "inversiones fantásticas". Nadie es capaz de entregar tasas de retorno fabulosas y generalmente tales ofertas son engaños. Con la mantequilla no se juega porque puede hacernos resbalar.

    La DE: Inicia el año nuevo lo más libre de deudas que te sea posible

    Si quieres hazlo con una ceremonia formal, anótalo en un lugar visible y compártelo con tu gente de confianza, pero haz el compromiso de empezar el 2024 con la menor cantidad de deudas de consumo. Este mes dedica tanto como puedas de ese ingreso extra a reducir tu deuda cara (tarjetas de crédito, prestamistas, deudas emocionales con amigos o familiares). Mi recomendación es que apartes un 65% de tu salario de navidad para reducir o eliminar deuda cara. Si ese porcentaje no alcanza para saldar todas tus deudas, tendrás que priorizar. Aquí desgloso algunas estrategias para reducir deuda paulatinamente.

    Mientras más libre de equipaje financiero empieces el nuevo año, mejor para ti. Aunque esta Navidad no hagas muchos regalos, aunque te niegues a comprar ropa nueva, aunque no vayas a muchos bonches, piensa en iniciar la "Cuesta de Enero" con el menor peso en tus espaldas.

    Evita asumir nueva deuda en diciembre

    Tradicionalmente, diciembre es un mes de ferias de vehículos, electrodomésticos con precios abultados para "bajarlos a oferta", y mucha cháchara comercial. Es común que los trabajadores vean el doble sueldo como el inicial del automóvil que desean o como la oportunidad de irse de vacaciones con un financiamiento de feria. Siempre sugiero a mis clientes que las compras de diciembre se deben hacer en agosto, monitoreando los precios y evadiendo las trampas que el mercadeo tiende.

    Procura evitar nuevos compromisos este mes. A menos que hayas estado siguiendo por un buen tiempo lo que quieres comprar, es muy probable que en diciembre todo sea más caro, precisamente porque los comerciantes saben que habrá mucho circulante en las calles y la gente con dinero en los bolsillos "no le da mente a nada".

    La O: No te olvides de disfrutar

    Nunca le prestes atención a nadie que te sugiera dejar de hacer cosas para divertirte. Un fitness coach que te obligue a comer siempre vegetales y te prohiba por siempre los alimentos de alta densidad calórica, es alguien que te odia. Del mismo modo, un buen asesor financiero jamás te recomendará dedicar todo el dinero a saldar compromisos. ¡Hay que dejar espacio para la diversión! Aunque estés en la olla ardiente, aunque estés ahogado en compromisos, es sano y lícito que al menos una parte de tu salario navideño sea para darte un gusto.

    Ese dinero tú lo trabajaste, así que la diversión debe tener cabida en tu distribución del doble sueldo. Es cierto que debes priorizar tu fondo de emergencias, inversiones y reducción de deudas, pero DEBES usar parte del dinero para ti, quizás para comprar algunos regalos (para ti u otros).

    Lo que sí debes cuidar es el orden de las cosas. No es ODEFI, sino FIDEO. La "O" de ocio va luego que has resuelto tu aporte al fondo de emergencias, inversiones y reducción de deuda. Por eso, la distribución porcentual es útil, para que siempre tengas dinero para ti.

    El año próximo

    Puedo comprender que te sientas mucha frustración en este día leyendo estas recomendaciones. ¡Claro que sería bueno poder usar todo el doble para viajar, darse unas vacaciones de lujo, comprarte un nuevo vehículo… todo eso es válido, pero si estás lleno de deudas es necesario que organices tu vida primero. Aprovecha tu doble sueldo para encaminarte a la libertad financiera y más temprano que tarde recibirás un salario navideño que podrás distribuir al 100% en lo que más desees, sin deudas ni incertidumbre.

    ¡Empieza a salir de la olla ahora!


    …ya que estás aquí…

    ¡Me apasiona ayudar! Utiliza este formulario para agendar una llamada exploratoria gratuita y sin compromisos. En ella nos presentaremos y te haré algunas preguntas para conocer un poco mejor tu situación. Es posible que pueda orientarte sobre pasos a seguir (con mi asesoría directa o con recursos gratuitos).

  • ¿Cómo romper la prisión de tus tarjetas de crédito?

    ¿Cómo romper la prisión de tus tarjetas de crédito?

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    En general, la gente vive confundida en su relación con las tarjetas de crédito. Creen que están bien, pero no se dan cuenta de que en realidad están atrapados en el ciclo tóxico y dañino. El dinero plástico es excelente pero solo cuando puedes utilizarlo "si quieres", en vez de "no tengo de otra". En otras palabras, si eliges pagar con tarjeta teniendo ahora mismo el dinero en tu cuenta para saldarla de vuelta, estás bien. En cualquier otro escenario, uffff, estás arrastrando deuda, y una bastante cara. Veamos algunos escenarios comunes:

    Ernesto tiene dos tarjetas de crédito y aunque sabe que los avances de efectivo son costosos, con frecuencia va al banco, pide un avance de efectivo y con ello paga una de sus tarjetas. Un par de semanas después, va al otro banco, retira efectivo de su segunda tarjeta y con ello paga la primera. "Nunca me atraso con mis pagos" dice sonriendo sin darse cuenta del error.

    Miguel está en problemas. Tiene varias tarjetas de crédito y todas están al tope. Como no tiene crédito, tiene que resolver la mayor parte de sus gastos fijos con efectivo y apenas le abona el mínimo a sus plásticos. ¿Cuándo saldará sus deudas? "No lo sé, quizás cuando me gane la Loto" bromea mientras entra a comprar dos tickets.

    Julia nunca financia su deuda de tarjeta de crédito. Cuando consume 3000 dólares con ella, religiosamente paga los 3000 dólares de vuelta antes de la fecha límite. Sin embargo, ¿cómo resuelve el resto del mes? Julia se encoge de hombros y dice "vuelvo a usar la tarjeta, ¡para eso la limpié!".

    Julia, Ernesto y Miguel son tres prisioneros del ciclo nocivo de la tarjeta, y, con distintos niveles de estrés, los tres arrastran sus grilletes mes tras mes.

    La magia de la regla 2 de YNAB

    Frecuentemente encuentro personas que se asemejan a Miguel, Julia o Ernesto. Seguramente conoces varias personas como ellos, o te identificas con alguno. Yo fui los tres más de una vez por muchos años, y sé bien que nadie llega ahí intencionalmente. Muchos caen en el nocivo ciclo de las tarjetas por descuido, por desconocimiento o por falta de entendimiendo de lo que sucede con sus finanzas. Y de esos ocres vinos casi todos demasiado hemos bebido. ¿Cómo ayudar a nuestros amigos?

    Miguel

     

    Empecemos con Miguel, que es el caso más grave. Él necesita hacer un alto en seco para comprender su situación. Debe convencerse de que requiere una drástica intervención de intenciones. Sus prioridades no están claras y probablemente ni tiene idea de cuánto cuesta su mes. Necesitaremos revisar sus gastos fijos y hacerlo entrar en un "compromiso de incomodidad temporal" en el que deberá reducir sus gastos al mínimo, explorar formas de generar más ingresos (pedir aumento de salario, cambiar de empleo, vender algunos bienes, por ejemplo). Analizaremos sus deudas y acordaremos atacarla con alguna de las técnicas de emergencia.

    Luego de aplicar la regla 1 de YNAB (darle oficio al dinero contante), ayudaremos a Miguel a separar al menos un poco de dinero para abonarlo a la primera deuda elegida, manteniendo las demás con su pago mínimo y cubriendo los intereses de todas. El objetivo es detener la hemorragia de fondos. Miguel requerirá de bastante seguimiento, pero si se mantiene dentro del plan, gracias a aplicar la regla 2 de YNAB (mensualizar los gastos extraordinarios), en algún tiempo conseguirá saldar una de sus deudas totalmente. Rinse and repeat.

    Ernesto

     

    Este es un caso parecido, pero con algo más de holgura. Ernesto no tiene conciencia de los costos de su "tecnica", así que lo primero es poner en blanco y negro las desventajas de pagar una deuda cara con otra deuda cara. Su situación también va a requerir la regla 2 de YNAB para poner a dieta sus gastos y buscar alguna fuente rápida de ingresos. El ciclo de Ernesto empezará a romperse cuando pague una tarjeta sin requerir avance de efectivo de otra, pues no tendrá que pagar el sobreprecio de ese dinero y no usará el crédito de una tarjeta para cubrir la primera. Tendrá que mantenerse en ese proceso por unos meses hasta que ya pueda tener sus tarjetas limpias.

    Julia

     

    Julia se asombra cuando se entera de que a pesar de que nunca financia su tarjeta ella también es prisionera de sus cadenas. Esto se conoce como "deuda flotante", una que cambia cada mes, pero nunca desaparece. Muchas personas piensan que tener deuda flotante es algo normal de la vida. No lo es. La situación de Julia es similar a vivir sobre un nido de serpientes a punto de atacar. Al cubrir su mes con crédito, estaba expuesta a que cualquier emergencia la sacara de balance y tuviera que financiar su deuda, algo que muy fácilmente la llevará a los niveles de Ernesto o Miguel.

    Para Julia la regla 2 de YNAB implica una dieta menos severa con el objetivo separar más dinero cada mes para saldar su deuda de tarjeta de crédito y tener todo el balance disponible a su favor. Debe llegar a un punto en el que cuando vaya al supermercado y consuma 300 dólares, pueda pagar esos 300 dólares en el estacionamiento, manteniendo su tarjeta en cero y ganando los beneficios de la tarjeta de crédito.

    ¿Suena fácil?

    Mentiría si te dijera que es fácil. Escapar de la oscura prisión de las tarjetas es una labor titánica que tomará un tiempo, dependiendo si eres Julia, Miguel o Ernesto (o algún otro caso más endiablado, como el de personas que se apoyan en prestamistas). Sin embargo, no hay ninguna otra manera realista de lograr romper los grilletes de las tarjetas de crédito.

    Quizás pudieras conseguir que alguien te preste una fuerte suma de dinero sin cobrarte intereses. Esto suele pasar entre amigos o familiares muy cercanos, pero muchas veces es una trampa horrible. Si no cambias tus hábitos de consumo, seguramente regresarás a tu deuda con el añadido de tener un nuevo enemigo: tu examigo o un familiar que jamás volverá a saludarte.

    Quizás haya alguien dispuesto a regalarte el monto de una de tus deudas para que te liberes de ella instantáneamente. Normalmente, los padres son quienes "meten la mano" por sus hijos de esta forma, pero ¿realmente estás consciente del sacrificio que están haciendo por ti al salvarte de tu deuda? Además, hay que reiterar: si no cambias tus hábitos de consumo, lo más probable es que no saldrás de la olla, y no habrás aprendido nada en el trayecto. Y no olvides que Supermán no estará siempre para salvarte.

    Quizás te ganas la lotería, pero yo nunca te recomendaría que desperdicies tu dinero en juegos de azar. Si eres alguien aficionado a esta dañina afición, por favor estudia lo que son las probabilidades, pues no estás consciente del peligro que corres.

    O quizás consigas un préstamo de consolidación de deudas, un excelente instrumento que salda tus tarjetas y te cobra una tasa de interés mucho menor. Este quizás sí es válido y recomendable, pues es mucho mejor pagar un solo préstamo con una tasa reducida, que tener varias deudas caras. Sin embargo, dudo mucho que Miguel o Ernesto pudieran conseguir ese préstamo dada la profundidad de su olla. Julia quizás sí lo obtendría, pero su situación no amerita incurrir en una deuda nueva, a ella le iría mejor con una dieta ligera que la saque del ciclo nocivo de la tarjeta poco a poco, sin pagar un centavo de interés.

    YNAB te enseña a priorizar tu dinero, y la principal razón de esa la priorización es que vayas saliendo del ciclo de la deuda, especialmente de la más cara, la deuda de tarjeta de crédito. Si tienes meses (o años, yikes!) financiando tus tarjetas, o viviendo con deuda flotante, definitivamente necesitas esto. Usando la regla 2 de YNAB para eliminar tu deuda de tarjeta de crédito totalmente te colocará en una posición privilegiada para diseñar el tipo de vida que quieres vivir.

    ¿Crees que estás en posición para empezar? Agenda ahora una cita exploratoria conmigo y te ayudaré a determinar si eres Miguel, Julia o Ernesto (o alguien más).

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  • Estrategias para atacar las deudas

    Estrategias para atacar las deudas

    En mi ejercicio de asesor financiero, he tenido la oportunidad de ayudar a personas que estaban muy zambullidas en deudas, en especial la más cara, dañina y asfixiante de todas: las tarjetas de crédito. Una pareja que asesoré estaba en un punto en el que ni siquiera sabían cuánto dinero les costaba el financiamiento de su deuda. Simplemente preferían vivir de espaldas a su realidad, cada mes pagando lo que los bancos les pedían como mínimo. Cuando hice los cálculos, se espantaron al saber que estaban destinando más de 180 dólares en cargos por financiamiento o mora ¡y solo tenían tres tarjetas de crédito!

    Las tarjetas de crédito están diseñadas para otorgar un préstamo rápido y revolvente a su portador, pero quien acepta los privilegios también acepta las consecuencias. El privilegio de poder usar miles de dólares de dinero del banco tiene como consecuencia una altísima tasa de interés (en algunos países puede ser mayor al 60% anual) por concepto de financiamiento. Por ejemplo, si tienes una tarjeta de crédito con un límite de 4500 dólares, y la llenas en diciembre, pero en enero no la puedes pagar y te pasas seis meses abonándole solo el mínimo, terminarás desembolsando al menos 5850 dólares, ¡1350 dólares solo de intereses por financiamiento!

    Si tienes una o más tarjetas de crédito que estás financiando, me permito pedirte que calcules cuánto dinero le estás pagando al banco por el derecho de arrastrar las cadenas de tu deuda (la cual no estás atacando apropiadamente para eliminar). Lo ideal es que nunca financies tu tarjeta de crédito. Sé que en ocasiones muy específicas y justificadas, podrías tener la necesidad de endeudarte y financiar, pero esa debe ser la excepción, nunca la regla. Cuando sumes todos los cargos por mora y financiamiento que estás pagando cada mes, pregúntate cuáles mejores usos podrías darle a ese dinero, en lugar de "regalárselo" al banco.

    ¿Qué hacer si estoy en esta situación?

    Tu objetivo primordial debe ser honrar tu compromiso de pago con el banco y procurar salir cuanto antes de esas deudas tan caras. Es importante que comprendas que arrastrar deuda en tarjetas de crédito es el peor lastre que tienes, lo que más roba tu paz y compromete todos tus planes a futuro. Sencillamente, no podrás avanzar en nada si te mantienes arrastrando cadenas.

    Existen varias maneras para atacar las deudas de tarjetas de crédito. Examinemos las opciones que tienes a mano para liberarte de ese yugo.

    Consolidación de deudas

    Existen varias maneras para atacar las deudas de tarjetas de crédito. Examinemos las opciones que tienes a mano para liberarte de ese yugo.

    Si tienes varias tarjetas de crédito en estado de financiamiento, probablemente tu mejor opción es un préstamo de consolidación de deudas. Este tipo de préstamo es bastante común en todos los países, y usualmente es ofertado por bancos emergentes necesitados de incrementar sus activos. Antes de solicitar este préstamo, asesórate localmente para determinar cuál es la mejor institución para ti. Compara tasas de interés, metodología de desembolso, plazos, montos de cuotas y hasta la reputación de la entidad financiera que te ofrece esa solución.

    Este instrumento por lo general no te entrega el dinero a ti, sino que lo aplica directamente a la o las tarjetas que necesitas saldar. Verifica que los bancos de las tarjetas que deseas pagar estén dispuestos a utilizar este método. Es muy importante que cuando las tarjetas estén ya saldadas, solicites a cada banco una "carta de saldo", que es un documento que avala el fin de la deuda.

    Los préstamos de consolidación de deuda son un tipo de préstamo personal, así que puedes imaginar que sus requisitos serán similares. Las tasas de interés también son parecidas, aunque por su naturaleza, este préstamo puede ser más caro que un préstamo personal (pero de nuevo, menor que el alto interés de las tarjetas en problemas).

    Toma en consideración que este tipo de préstamo suele requerir que entregues los plásticos comprometidos, por lo que debes quedarte con una tarjeta de crédito disponible (a menos que prefieras saldarlas y cancelarlas todas y asumir tus pagos con tarjetas de débito o efectivo, una alternativa que rara vez recomiendo, pero que algunas personas prefieren).

    Lo más importante es que una vez contrates un préstamo de consolidación, te asegures de honrarlo sin falta. Este instrumento es un salvavidas que jamás debes descuidar. Si te quedas con alguna tarjeta de crédito, procura cuidar tu balance a partir de ahora, para que no vuelvas a caer en ese agujero. Los préstamos de consolidación de deudas se asemejan a los procesos quirúrgicos para bajar de peso: producen un cambio dramático en la situación de la persona, pero quieres no se cuidan, pueden regresar a su estado anterior con bastante facilidad.

    La única desventaja de esta solución es que si estás muy endeudado es posible que los bancos no quieran arriesgarse a otorgarte ese financiamiento. No cuesta nada intentarlo, claro.

    La bola de nieve

    Es uno de los métodos de ataque de deudas más populares. Se concentra en crear momentum, lo cual provoca mayor motivación en la persona endeudada. Cuando alguien se propone combatir varias deudas, la bola de nieve procura que canceles la deuda más pequeña primero, con lo cual liberas dinero rápidamente para apoyar la siguiente deuda, y así sucesivamente.

    Esta estrategia es idónea especialmente cuando las tarjetas de crédito tienen tasas de interés similares. Ayuda mucho porque se obtiene una victoria rápida que incrementa el sentimiento de dominio de las circunstancias.

    La avalancha

    Continuando con las metáforas invernales, el método de la avalancha también te sugiere que elijas una deuda específica para enfocar en ella tu estrategia de pago. La diferencia es que la avalancha se enfoca en la deuda más grande (no la más pequeña), o alternativamente, en la deuda más costosa (la que tiene la tasa de interés más alta), pagando el mínimo a las demás deudas. Al conseguir saldar esta deuda, todas las restantes resultarán mucho más fáciles de dominar, y ahorrarás más dinero en general.

    Esta estrategia es preferible para casos en los que la tasa de interés varía significativamente entre deudas. Al atacar la deuda más cara, es posible que la primera victoria tome más tiempo que con el método de la bola de nieve, por lo que recomendaría la avalancha solo a personas capaces de mantenerse motivadas por mayor tiempo.

    La furia

    En general, las deudas son las villanas en la novela de la vida. Pero en el Juego de Tronos de nuestras finanzas, puede que odiemos más a Cersei que a Meñique —aunque ambos tuvieron finales tontos en la serie, no? Con las deudas pasa en ocasiones que una en particular la queremos eliminar por encima de todo otro criterio. Quizás nuestros padres nos prestaron un dinero y "es peor deberle a un familiar que a un banco". O quizás es una deuda heredada tras una relación fallida. O simplemente, nos fastidia la vida.

    El caso es que puede haber una deuda de la que queremos salir a toda costa, antes que las otras. Para estos casos, el método de la furia es idóneo: Atacar dicha deuda con toda la energía e intensidad posible.

    Aunque esta estrategia "parece emocional", en mi experiencia es muy satisfactoria. Mis clientes se sienten más empoderados cuando presento esta alternativa, ya que pueden decidir cuál compromiso atacar. La oportunidad de elegir cuál demonio combatir primero es muy beneficiosa.

    ¿Son malas las tarjetas de crédito?

    Todo lo contrario. Las tarjetas de crédito son el instrumento de pago más beneficioso para el usuario responsable. Casi todas las tarjetas de crédito tienen planes de lealtad que te premian con reembolsos, millas o puntos que luego puedes canjear por bienes y servicios siempre que no financies tu deuda. No es raro encontrar gente que consigue tickets de vuelos, cenas en restaurantes lujosos, privilegios en aeropuertos y tiendas exclusivas, descuentos en muchos lugares y más, todo por usar dinero del banco y devolverlo a tiempo.

    Más importante aún, si te roban la tarjeta de crédito, el dinero que los ladrones consuman no es tu dinero y en la mayoría de los casos no tendrás que pagar esos consumos fraudulentos (las normas varían por país y por tarjeta, lee tu contrato y pregunta a un contador local si quieres saber tu caso particular). Finalmente, el uso responsable de una tarjeta de crédito es una de las más efectivas maneras de crear un historial crediticio que te abrirá muchas puertas en el futuro.

    Las tarjetas de crédito son maravillosas… siempre que no caigas en la trampa de financiarlas. Si necesitas ayuda para vencer esos monstruos, contáctame. Estoy listo para apoyar tu lucha y guiarte en la batalla.


  • Saldar deuda o prevenir nueva deuda… 🤔

    Saldar deuda o prevenir nueva deuda… 🤔

    Millones de personas en todo el mundo viven arrastrando pesados grilletes que no les permiten ninguna movilidad o independencia. Gente que a pesar de que llevan décadas trabajando y produciendo dinero, nunca han experimentado la paz que da vivir sin deudas. De hecho, muchos empezaron su vida productiva en números rojos, pues tuvieron que financiar sus estudios antes de ganar sus primeros centavos. Otros que, por injusto que sea, aunque han trabajado desde niños, no han logrado alcanzar grandes metas financieras.

    Las deudas se han vuelto protagonistas del diario vivir. Casi podría decir que la mayoría de las personas, consideran "normal" tener deudas; y las instituciones financieras no ayudan mucho pues se afanan por otorgar créditos a gente que claramente no está preparada para manejarlos.

    Ahora bien, hay un componente de la reducción de deuda que solemos pasar por alto: ¿Cómo evitar caer en nuevas deudas? ¿Has escuchado el refrán que dice que "dinero atrae dinero"? Aplica también a la inversa: Las deudas se multiplican como conejos. Es por ello que resulta crucial enfatizar la prevención de nueva deuda al momento de diseñar un plan de reducción de deuda existente.

    Es muy probable que si estás leyendo esto, tengas uno o varios compromisos financieros a tu nombre, y necesitas eliminarlos. El Método YNAB puede ayudarte a manejar tus créditos, pero va mucho más allá: Te ayuda a prevenir nueva deuda. Gracias a su enfoque proactivo e intencional, aplicar las reglas de YNAB te va a encaminar a ir saliendo de tus deudas mucho más rápido que lo que quizás sospechas.

    Prevenir es mejor que endeudar

    Uno de los cambios de mentalidad más importantes que promueve el Método YNAB es el de la prevención de deuda. Puede resultar chocante pues va en contravía al consejo común de saldar las deudas antes que nada. YNAB enfrenta las deudas de una manera más inteligente al reconocer la facilidad con la que éstas se reproducen. Sí, hay que combatir las deudas, pero una de las más sensatas maneras de vencer las deudas es aminorando la velocidad de pago a fin de ir creando en paralelo un fondo de emergencia. ¿Suena raro? Aquí te explico.

    Lo primero que una persona debe hacer a la hora de empezar a diseñar un plan de ataque de sus deudas es realizar una evaluación comprensiva y honesta de su situación. ¿Cuántos compromisos existen a su nombre? ¿Cuál es el estatus de pago de cada uno de ellos? ¿Existen deudas en mora o castigo? ¿Cuáles son las métricas particulares de cada uno de los créditos en cuestión? ¿Tasas de interés? ¿Cuotas mensuales? ¿Condiciones especiales de hipoteca o garantía? Poner en blanco y negro toda la escena crediticia es el paso inicial más efectivo para diseñar una estrategia de combate.

    Falta de claridad

    Tener muchas deudas nubla la mente, y algunas personas llegan a simplemente ignorarlas, prefiriendo no entender lo que pasa y pagando lo que el banco pide sin tener un plan. Esto equivale a navegar bajo una densa neblina, y como tal, el antídoto es la claridad. Si bien es cierto que existen diversas técnicas para atacar las deudas, es sabio prevenir nuevos créditos dedicando parte del dinero a un fondo de emergencia.

    ¿Cuál es la importancia de un fondo de emergencia cuando se está tan zambullido en deudas? Veamos un ejemplo: ¿Qué pasará cuando un deudor dedique todo el dinero posible a saldar deudas? Que es altamente probable que caerá en nuevas deudas, por el simple hecho de que no ha ido previendo la "Ley de Murphy". Por eso, si una persona determina que puede dedicar 200 dólares a pago de deuda atrasada, es más sensato que separe una parte, digamos 50 dólares, a prever nuevos problemas. Al cabo de cuatro meses, un fondo de emergencia de 200 dólares existirá para enfrentar imprevistos sin necesidad de incurrir en nuevos "tarjetazos". Pero así se tarda más tiempo en pagar la deuda, ¿no? Es correcto, pero el beneficio de no tener que caer en nuevas deudas siempre será mayor.

    La regla #2 de YNAB está pensada explícitamente para prever el futuro. "Reconoce tus gastos más fuertes" implica ir separando pequeñas sumas cada mes para ir creando "colchones" que aliviarán la llegada de un pago sustancial (sea previsto, como el seguro anual; o imprevisto, como una reparación de plomería en la casa). Quienes se dedican mes tras mes a cubrir sus deudas sin pensar en el futuro, más temprano que tarde les llegará un "Murphito" a fastidiarles la vida, y tendrán que cubrirlo con… nueva deuda.

    Esta es la razón por la que el Método YNAB te ayuda a salir de deudas previniendo que incurras en nuevas deudas. Y esa es, sin dudas, la manera más efectiva de salir de esos molestosos compromisos.

    ¿Aún no estás convencido? Hablemos de esto en privado. Agenda una cita conmigo para evaluar tu situación y determinar cómo puedo ayudarte. ¡Estoy listo para encaminarte a salir de la olla!


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