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  • ¿Comprar sin culpa? ¡Tú te lo mereces!

    ¿Comprar sin culpa? ¡Tú te lo mereces!

    Estamos permanentemente sometidos al asedio de los comerciantes locales e internacionales con su arsenal de ofertas (muchas legítimas, algunas engañosas, pero todas tentadoras). Con frecuencia se habla del peligro de las compras impulsivas, pero poco se dice sobre la raíz de nuestros impulsos al comprar. ¿Realmente es malo seguir nuestros impulsos ante alguna oportunidad? Desmenucemos eso hoy.

    Imagínate que estás viendo tu Instagram tranquilamente cuando aparece una excelente oferta "por tiempo limitado" en algo que quieres tener. La adrenalina te arropa y en una fracción de segundo decides que vas a aprovechar la promoción. "Las oportunidades son calvas" dices mientras pones tu tarjeta de crédito en el website y colocas el mouse sobre el botón de "Place Order", como si de ello dependiera el balance del Ki.

    Stop! Hamme, ah no… pero sí, detente y vamos a analizar lo que pasa después.

    ¿Yo me lo merezco?

    Sin entrar en mucha profundidad, un impulso es una reacción espontánea ante un estímulo, generalmente dominada por tus emociones. No existen impulsos malos o buenos, sino sus consecuencias. Los impulsos solo son respuestas, pero como se basan en la emoción (y no la razón), ahí es donde se enreda la cosa.

    Probablemente podrás pensar en muchas decisiones impulsivas que has tomado, pero voy a concentrarme solo en las financieras. Y es que las consecuencias de dejar que la emoción conduzca el automóvil de tu dinero suelen ser bien desastrosas. Es justo el problema de la popular frase "¡Yo me lo merezco!" que aunque suena muy empoderante, con frecuencia se traduce en más estrés financiero.

    La mala ecuación de compras

    Él está feliz comprando mientras descuida sus compromisos pendientes…

    La ecuación que muchas personas utilizan cuando ven una "oferta" es una multiplicación simple: el costo por el impulso les da un "yo me lo merezco" que generalmente se manifiesta como un tarjetazo sin respaldo, comprometiendo dinero destinado a otros fines, o (peor aún) que no se sabe cuándo se tendrá. Y ello termina en culpa y remordimiento.

    Es buena idea aprender de los impulsos pasados para cambiar la ecuación. En vez de afirmar con entusiasmo cósmico que ¡Yo me lo merezco!, preguntarnos con sinceridad ¿yo me lo merezco? Quisiera que pasemos de un impulso basado enteramente en una emoción a un impulso respaldado por la planificación. Poder responder con plena conciencia: "Sí, yo me lo merezco, porque me preparé para merecerlo!"

    Cambiando la ecuación

    Ella puede comprar sin remordimientos.

    De manera que en el fondo no es malo hacer compras impulsivas, ver una oferta y decir "¡yo me lo merezco!". Lo que necesitamos hacer para merecer las cosas es cambiar la ecuación. ¿Cómo? Convirtiéndola en una fracción encabezada por la planificación. Mira ahora:

    La planificación es la clave. Cuando tu planificación es mayor que el costo multiplicado por el impulso, el resultado será mayor a 1, lo que equivaldrá a un Premio, un verdadero "¡Yo me lo merezco!" En cambio, si el total de la planificación es menor a multiplicar el costo por el impulso, la operación será menor a 1, lo que inmediatamente te indicará que estás tomando una mala decisión financiera.

    Ay no, no me gustan las fracciones

    En realidad, es muy simple: Lo que necesitas hacer para darte tus gustos y aprovechar ofertas de manera responsable es prepararte para ellas. La segunda regla del Método YNAB está diseñada específicamente para aprovechar la temporada de compras sin remordimientos: "Mensualiza tus gastos fuertes", dice YNAB. Sabes que vendrán ofertas a fin de año; empieza a separar dinero poco a poco, para que puedas comprar lo que se te antoje sin sentir nada de culpa.

    Yo no quiero vivir en un mundo donde gastar dinero nunca pueda ser divertido. Es necesario poder darse gustos, dejarse llevar de los impulsos cuando aparezca algo interesante. Lo que YNAB cambia es la culpa por satisfacción. Pasar de comprar endeudándote, a comprar con respaldo de la planificación.

    YNAB son las siglas de "You Need A Budget", un método que te ayudará a tomar control de tu dinero de manera práctica y medible. Puedes probar la aplicación totalmente gratis por 34 días y aprovechar toda la información, talleres y tutoriales totalmente gratis que ofrecen en sus redes sociales y website.

    Y si necesitas ayuda, yo soy Coach Certificado del Método YNAB, y estoy listo para ayudarte a comprender el método y dominarlo en poco tiempo.


    Algunos consejos más

    ¿Te digo algo? A mí me encantan las ofertas, Black Friday, Amazon Prime Day, ofertas de temporada, todo me gusta. Cuando llega la temporada de ofertas ya estoy listo, tengo una idea clara de qué deseo comprar y espero paciente que llegue la oferta. Similar a un buen bateador, espero mi pitcheo y no me voy con bolas malas.

    Rara vez compro cosas a precio regular. Me he acostumbrado a lanzar artículos en el carrito de compras y dejarlos "marinando" por semanas y hasta meses. Muchas veces, las tiendas te envían ofertas para que compres eso que "olvidaste" en el carrito de compras. Y mientras tanto, vas reuniendo el dinero del precio regular.

    Otra ventaja de dejar "cosas olvidadas" en el carrito de compras, es que hay muchos servicios que se encargan de monitorear los productos que tengas ahí, de manera que ellos hacen por ti la labor de encontrar los mejores precios.

    Quizás estás tarde para aplicar la planificación si lees esto con la temporada de compras encima. Sin embargo, nunca es tarde para empezar a planificar tu vida financiera de manera responsable. Te recomiendo que leas e investigues por qué YNAB es un método probado, medible y eficaz para organizar tu vida financiera y empezar a salir de la olla de una vez y para siempre.

    Finalmente, es imperativo recordar lo que mencioné al principio: ¡Ten mucho cuidado con los engaños! Los fraudes se multiplican como espuma en estas épocas y los maleantes son cada vez más creativos. Y encima de todo esto, también muchos comerciantes se dan a la tarea de publicar ofertas de dudosa validez. Evita comprar por impulso, aprende a planificar tus gustos y a comprar con cautela.

    …ya que estás aquí

    ¿Por qué no tomas la iniciativa y agendas una llamada exploratoria conmigo para conocer cómo YNAB puede ayudarte a construir tu escape de la olla?

  • Estrategias para atacar las deudas

    Estrategias para atacar las deudas

    En mi ejercicio de asesor financiero, he tenido la oportunidad de ayudar a personas que estaban muy zambullidas en deudas, en especial la más cara, dañina y asfixiante de todas: las tarjetas de crédito. Una pareja que asesoré estaba en un punto en el que ni siquiera sabían cuánto dinero les costaba el financiamiento de su deuda. Simplemente preferían vivir de espaldas a su realidad, cada mes pagando lo que los bancos les pedían como mínimo. Cuando hice los cálculos, se espantaron al saber que estaban destinando más de 180 dólares en cargos por financiamiento o mora ¡y solo tenían tres tarjetas de crédito!

    Las tarjetas de crédito están diseñadas para otorgar un préstamo rápido y revolvente a su portador, pero quien acepta los privilegios también acepta las consecuencias. El privilegio de poder usar miles de dólares de dinero del banco tiene como consecuencia una altísima tasa de interés (en algunos países puede ser mayor al 60% anual) por concepto de financiamiento. Por ejemplo, si tienes una tarjeta de crédito con un límite de 4500 dólares, y la llenas en diciembre, pero en enero no la puedes pagar y te pasas seis meses abonándole solo el mínimo, terminarás desembolsando al menos 5850 dólares, ¡1350 dólares solo de intereses por financiamiento!

    Si tienes una o más tarjetas de crédito que estás financiando, me permito pedirte que calcules cuánto dinero le estás pagando al banco por el derecho de arrastrar las cadenas de tu deuda (la cual no estás atacando apropiadamente para eliminar). Lo ideal es que nunca financies tu tarjeta de crédito. Sé que en ocasiones muy específicas y justificadas, podrías tener la necesidad de endeudarte y financiar, pero esa debe ser la excepción, nunca la regla. Cuando sumes todos los cargos por mora y financiamiento que estás pagando cada mes, pregúntate cuáles mejores usos podrías darle a ese dinero, en lugar de "regalárselo" al banco.

    ¿Qué hacer si estoy en esta situación?

    Tu objetivo primordial debe ser honrar tu compromiso de pago con el banco y procurar salir cuanto antes de esas deudas tan caras. Es importante que comprendas que arrastrar deuda en tarjetas de crédito es el peor lastre que tienes, lo que más roba tu paz y compromete todos tus planes a futuro. Sencillamente, no podrás avanzar en nada si te mantienes arrastrando cadenas.

    Existen varias maneras para atacar las deudas de tarjetas de crédito. Examinemos las opciones que tienes a mano para liberarte de ese yugo.

    Consolidación de deudas

    Existen varias maneras para atacar las deudas de tarjetas de crédito. Examinemos las opciones que tienes a mano para liberarte de ese yugo.

    Si tienes varias tarjetas de crédito en estado de financiamiento, probablemente tu mejor opción es un préstamo de consolidación de deudas. Este tipo de préstamo es bastante común en todos los países, y usualmente es ofertado por bancos emergentes necesitados de incrementar sus activos. Antes de solicitar este préstamo, asesórate localmente para determinar cuál es la mejor institución para ti. Compara tasas de interés, metodología de desembolso, plazos, montos de cuotas y hasta la reputación de la entidad financiera que te ofrece esa solución.

    Este instrumento por lo general no te entrega el dinero a ti, sino que lo aplica directamente a la o las tarjetas que necesitas saldar. Verifica que los bancos de las tarjetas que deseas pagar estén dispuestos a utilizar este método. Es muy importante que cuando las tarjetas estén ya saldadas, solicites a cada banco una "carta de saldo", que es un documento que avala el fin de la deuda.

    Los préstamos de consolidación de deuda son un tipo de préstamo personal, así que puedes imaginar que sus requisitos serán similares. Las tasas de interés también son parecidas, aunque por su naturaleza, este préstamo puede ser más caro que un préstamo personal (pero de nuevo, menor que el alto interés de las tarjetas en problemas).

    Toma en consideración que este tipo de préstamo suele requerir que entregues los plásticos comprometidos, por lo que debes quedarte con una tarjeta de crédito disponible (a menos que prefieras saldarlas y cancelarlas todas y asumir tus pagos con tarjetas de débito o efectivo, una alternativa que rara vez recomiendo, pero que algunas personas prefieren).

    Lo más importante es que una vez contrates un préstamo de consolidación, te asegures de honrarlo sin falta. Este instrumento es un salvavidas que jamás debes descuidar. Si te quedas con alguna tarjeta de crédito, procura cuidar tu balance a partir de ahora, para que no vuelvas a caer en ese agujero. Los préstamos de consolidación de deudas se asemejan a los procesos quirúrgicos para bajar de peso: producen un cambio dramático en la situación de la persona, pero quieres no se cuidan, pueden regresar a su estado anterior con bastante facilidad.

    La única desventaja de esta solución es que si estás muy endeudado es posible que los bancos no quieran arriesgarse a otorgarte ese financiamiento. No cuesta nada intentarlo, claro.

    La bola de nieve

    Es uno de los métodos de ataque de deudas más populares. Se concentra en crear momentum, lo cual provoca mayor motivación en la persona endeudada. Cuando alguien se propone combatir varias deudas, la bola de nieve procura que canceles la deuda más pequeña primero, con lo cual liberas dinero rápidamente para apoyar la siguiente deuda, y así sucesivamente.

    Esta estrategia es idónea especialmente cuando las tarjetas de crédito tienen tasas de interés similares. Ayuda mucho porque se obtiene una victoria rápida que incrementa el sentimiento de dominio de las circunstancias.

    La avalancha

    Continuando con las metáforas invernales, el método de la avalancha también te sugiere que elijas una deuda específica para enfocar en ella tu estrategia de pago. La diferencia es que la avalancha se enfoca en la deuda más grande (no la más pequeña), o alternativamente, en la deuda más costosa (la que tiene la tasa de interés más alta), pagando el mínimo a las demás deudas. Al conseguir saldar esta deuda, todas las restantes resultarán mucho más fáciles de dominar, y ahorrarás más dinero en general.

    Esta estrategia es preferible para casos en los que la tasa de interés varía significativamente entre deudas. Al atacar la deuda más cara, es posible que la primera victoria tome más tiempo que con el método de la bola de nieve, por lo que recomendaría la avalancha solo a personas capaces de mantenerse motivadas por mayor tiempo.

    La furia

    En general, las deudas son las villanas en la novela de la vida. Pero en el Juego de Tronos de nuestras finanzas, puede que odiemos más a Cersei que a Meñique —aunque ambos tuvieron finales tontos en la serie, no? Con las deudas pasa en ocasiones que una en particular la queremos eliminar por encima de todo otro criterio. Quizás nuestros padres nos prestaron un dinero y "es peor deberle a un familiar que a un banco". O quizás es una deuda heredada tras una relación fallida. O simplemente, nos fastidia la vida.

    El caso es que puede haber una deuda de la que queremos salir a toda costa, antes que las otras. Para estos casos, el método de la furia es idóneo: Atacar dicha deuda con toda la energía e intensidad posible.

    Aunque esta estrategia "parece emocional", en mi experiencia es muy satisfactoria. Mis clientes se sienten más empoderados cuando presento esta alternativa, ya que pueden decidir cuál compromiso atacar. La oportunidad de elegir cuál demonio combatir primero es muy beneficiosa.

    ¿Son malas las tarjetas de crédito?

    Todo lo contrario. Las tarjetas de crédito son el instrumento de pago más beneficioso para el usuario responsable. Casi todas las tarjetas de crédito tienen planes de lealtad que te premian con reembolsos, millas o puntos que luego puedes canjear por bienes y servicios siempre que no financies tu deuda. No es raro encontrar gente que consigue tickets de vuelos, cenas en restaurantes lujosos, privilegios en aeropuertos y tiendas exclusivas, descuentos en muchos lugares y más, todo por usar dinero del banco y devolverlo a tiempo.

    Más importante aún, si te roban la tarjeta de crédito, el dinero que los ladrones consuman no es tu dinero y en la mayoría de los casos no tendrás que pagar esos consumos fraudulentos (las normas varían por país y por tarjeta, lee tu contrato y pregunta a un contador local si quieres saber tu caso particular). Finalmente, el uso responsable de una tarjeta de crédito es una de las más efectivas maneras de crear un historial crediticio que te abrirá muchas puertas en el futuro.

    Las tarjetas de crédito son maravillosas… siempre que no caigas en la trampa de financiarlas. Si necesitas ayuda para vencer esos monstruos, contáctame. Estoy listo para apoyar tu lucha y guiarte en la batalla.


  • Saldar deuda o prevenir nueva deuda… 🤔

    Saldar deuda o prevenir nueva deuda… 🤔

    Millones de personas en todo el mundo viven arrastrando pesados grilletes que no les permiten ninguna movilidad o independencia. Gente que a pesar de que llevan décadas trabajando y produciendo dinero, nunca han experimentado la paz que da vivir sin deudas. De hecho, muchos empezaron su vida productiva en números rojos, pues tuvieron que financiar sus estudios antes de ganar sus primeros centavos. Otros que, por injusto que sea, aunque han trabajado desde niños, no han logrado alcanzar grandes metas financieras.

    Las deudas se han vuelto protagonistas del diario vivir. Casi podría decir que la mayoría de las personas, consideran "normal" tener deudas; y las instituciones financieras no ayudan mucho pues se afanan por otorgar créditos a gente que claramente no está preparada para manejarlos.

    Ahora bien, hay un componente de la reducción de deuda que solemos pasar por alto: ¿Cómo evitar caer en nuevas deudas? ¿Has escuchado el refrán que dice que "dinero atrae dinero"? Aplica también a la inversa: Las deudas se multiplican como conejos. Es por ello que resulta crucial enfatizar la prevención de nueva deuda al momento de diseñar un plan de reducción de deuda existente.

    Es muy probable que si estás leyendo esto, tengas uno o varios compromisos financieros a tu nombre, y necesitas eliminarlos. El Método YNAB puede ayudarte a manejar tus créditos, pero va mucho más allá: Te ayuda a prevenir nueva deuda. Gracias a su enfoque proactivo e intencional, aplicar las reglas de YNAB te va a encaminar a ir saliendo de tus deudas mucho más rápido que lo que quizás sospechas.

    Prevenir es mejor que endeudar

    Uno de los cambios de mentalidad más importantes que promueve el Método YNAB es el de la prevención de deuda. Puede resultar chocante pues va en contravía al consejo común de saldar las deudas antes que nada. YNAB enfrenta las deudas de una manera más inteligente al reconocer la facilidad con la que éstas se reproducen. Sí, hay que combatir las deudas, pero una de las más sensatas maneras de vencer las deudas es aminorando la velocidad de pago a fin de ir creando en paralelo un fondo de emergencia. ¿Suena raro? Aquí te explico.

    Lo primero que una persona debe hacer a la hora de empezar a diseñar un plan de ataque de sus deudas es realizar una evaluación comprensiva y honesta de su situación. ¿Cuántos compromisos existen a su nombre? ¿Cuál es el estatus de pago de cada uno de ellos? ¿Existen deudas en mora o castigo? ¿Cuáles son las métricas particulares de cada uno de los créditos en cuestión? ¿Tasas de interés? ¿Cuotas mensuales? ¿Condiciones especiales de hipoteca o garantía? Poner en blanco y negro toda la escena crediticia es el paso inicial más efectivo para diseñar una estrategia de combate.

    Falta de claridad

    Tener muchas deudas nubla la mente, y algunas personas llegan a simplemente ignorarlas, prefiriendo no entender lo que pasa y pagando lo que el banco pide sin tener un plan. Esto equivale a navegar bajo una densa neblina, y como tal, el antídoto es la claridad. Si bien es cierto que existen diversas técnicas para atacar las deudas, es sabio prevenir nuevos créditos dedicando parte del dinero a un fondo de emergencia.

    ¿Cuál es la importancia de un fondo de emergencia cuando se está tan zambullido en deudas? Veamos un ejemplo: ¿Qué pasará cuando un deudor dedique todo el dinero posible a saldar deudas? Que es altamente probable que caerá en nuevas deudas, por el simple hecho de que no ha ido previendo la "Ley de Murphy". Por eso, si una persona determina que puede dedicar 200 dólares a pago de deuda atrasada, es más sensato que separe una parte, digamos 50 dólares, a prever nuevos problemas. Al cabo de cuatro meses, un fondo de emergencia de 200 dólares existirá para enfrentar imprevistos sin necesidad de incurrir en nuevos "tarjetazos". Pero así se tarda más tiempo en pagar la deuda, ¿no? Es correcto, pero el beneficio de no tener que caer en nuevas deudas siempre será mayor.

    La regla #2 de YNAB está pensada explícitamente para prever el futuro. "Reconoce tus gastos más fuertes" implica ir separando pequeñas sumas cada mes para ir creando "colchones" que aliviarán la llegada de un pago sustancial (sea previsto, como el seguro anual; o imprevisto, como una reparación de plomería en la casa). Quienes se dedican mes tras mes a cubrir sus deudas sin pensar en el futuro, más temprano que tarde les llegará un "Murphito" a fastidiarles la vida, y tendrán que cubrirlo con… nueva deuda.

    Esta es la razón por la que el Método YNAB te ayuda a salir de deudas previniendo que incurras en nuevas deudas. Y esa es, sin dudas, la manera más efectiva de salir de esos molestosos compromisos.

    ¿Aún no estás convencido? Hablemos de esto en privado. Agenda una cita conmigo para evaluar tu situación y determinar cómo puedo ayudarte. ¡Estoy listo para encaminarte a salir de la olla!


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