Cuando evocamos la figura de Juan Pablo Duarte, casi siempre pensamos en el héroe de los puros ideales, el hombre que fundó La Trinitaria y arengaba a los patriotas con vibrantes discursos. Sin embargo, Duarte era un hombre práctico que vivía su prédica.
Una muestra de esto quedó ampliamente documentada poco después de la Independencia.
¿Qué harías con 1000 pesos?
Mientras el país nacía entre la pólvora y las carencias, a Duarte le entregaron 1000 pesos fuertes para financiar los gastos de una expedición militar en el sur. Un mes después, regresó a Santo Domingo luego de cumplir su misión y puso sobre la mesa de la Junta Central Gubernativa un informe detallado en el que devolvía 827 pesos.

Duarte no solo nos dio una patria. También nos dejó el primer ejemplo de que sin rendición de cuentas, no existe la libertad.
El patrimonio neto de la ética

Lo que más me llama la atención no es que devolviera el dinero (que ya es mucho decir), sino que su desglose de gastos tenía inmensidad de detalles:
- 1 peso por una resma de papel.
- 2 pesos por varias raciones de plátanos.
- 1.50 pesos por una lata de aceite de almendras.
- 3.88 pesos en velas… y muchos otros renglones.
En el blog Sellos Dominicanos recogen los pormenores de este aleccionador ejemplo.

Yo creo que el dinero es un recurso para gestionar libertades. Duarte lo sabía no solo en teoría, sino en la práctica. Él entendía que para liderar una nación, primero debía ser capaz de liderar cada centavo de su presupuesto. No se puede construir un futuro sólido sobre un desorden financiero.
Pasando raya a tu enero

Además de celebrar al ideólogo de nuestra patria, también celebramos al Primer dominicano en rendir cuentas al país. Si tanto insistimos en emular sus ideas, una manera directa de hacerlo es imitar sus acciones.
Estamos terminando el primer mes del año: ¿puedes dar cuenta de cómo gastaste los chelitos que te dieron? Si no puedes, muy probablemente aún estás bajo el yugo opresor de la falta de claridad en las finanzas.
¡No es tarde para imitar a Duarte!
Creo que puedo ayudarte
Ser como Duarte es un noble ideal, pero llevarlo a la práctica es una tarea que suele chocar con nuestro historial de malos hábitos y pobres convicciones. La buena noticia es que hoy tenemos herramientas y metodologías que facilitan mucho las cosas.
Yo me especializo en ayudar a las personas a rendir cuentas como Duarte, a poder dar razón detallada del uso de su dinero y guiarlas a caminar en pos de la verdadera libertad financiera.
Si quieres saber cómo, te invito a agendar una llamada gratuita y determinar si podemos trabajar juntos. ¡Lo único que vas a perder es la incertidumbre!

